La Inquisición ofrecía mas garantías juridicas que los JVM

El T. Supremo y el Constitucional coinciden: no toda denuncia de una mujer a su pareja es violencia de género

In Legislacion, Prevaricacion on 7 octubre, 2013 at 16:46

No todo acto de violencia física de varón a su pareja o ex pareja femenina es violencia de género.

(Trabajo de recopilación de sentencias de Rebus Stántibus)

El Supremo ha dictado como mínimo tres sentencias y el Constitucional una donde declaran de forma explícita y unánime (en el caso del Supremo) y de forma implícita (el Constitucional) que es necesario demostrar un ánimo o daño de carácter machista para que el maltrato sea considerado como un delito de los que castiga la LO 1/2004, de 28 de diciembre, de violencia de género.

Si no se acredita una relación de dominación y poder del hombre sobre la mujer en la denuncia, ésta debería tramitarse por el cauce ordinario del juzgado de instrucción, como cualquier otra en donde no existan lazos afectivos ni conyugales o, donde existiendo esos lazos, no se trate de violencia de género (como ocurre, por ejemplo, con una agresión de una mujer a su pareja o ex pareja masculina).

De tramitarse por un juzgado de violencia sobre la mujer (comúnmente conocido como juzgado feminazi) ya en la toma de declaración o en la primera oportunidad posible, debe ejercerse la declinatoria para que el juzgado de violencia sobre la mujer se inhiba en favor del juzgado de instrucción en el ámbito penal, y en favor del juzgado de familia en el ámbito civil si la denunciante ejerciera demanda de divorcio.

La STS 681/2008, de 25 de enero, en el recurso nº 1274/2007, establece en su FD 4º que "La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, 1/2004, de 28 de diciembre , contiene un Título V, bajo la rúbrica de la "Tutela Judicial", que entró en vigor el día 29 de junio de 2005. Para su delimitación, debemos acudir al art.1º (objeto de la ley), en cuyo apartado primero se lee lo siguiente: "la presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia".
Ha de concurrir, pues, una intencionalidad en el actuar del sujeto activo del delito, que se puede condensar en la expresión actuar en posición de dominio del hombre frente a la mujer para que el hecho merezca la consideración de violencia de género, y, en consecuencia, la atribución competencial de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer ".

La STS 654/2009 , de 8 de Junio, recurso nº 11003/2008 expresa que "queda claro, de este modo, que no toda acción de violencia física en el seno de la pareja del que resulte lesión leve para la mujer, debe considerarse necesaria y automáticamente como la violencia de género que castiga el nuevo Art. 153 C.P…"

La STS 7482/2009 , de 24 de noviembre, recurso nº 629/2009, vuelve a repetir en el FD3º: "Queda claro, de este modo, que no toda acción de violencia física en el seno de la pareja del que resulte lesión leve para la mujer, debe considerarse necesaria y automáticamente como la violencia de género que castiga el nuevo art. 153 C.P ., modificado por la ya tantas veces citada Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, sino sólo y exclusivamente -y ello por imperativo legal establecido en el art. 1.1 de esa Ley – cuando el hecho sea "manifestación de la discriminación, de la situación de desigualdad y de las relaciones de poder del hombre sobre la mujer …..". Cabe admitir que aunque estadísticamente pueda entenderse que ésta es la realidad más frecuente, ello no implica excluir toda excepción, como cuando la acción agresiva no tiene connotaciones con la subcultura machista, es decir, cuando la conducta del varón no es expresión de una voluntad de sojuzgar a la pareja o de establecer o mantener una situación de dominación sobre la mujer colocando a ésta en un rol de inferioridad y subordinación en la relación con grave quebranto de su derecho a la igualdad, a la libertad y al respeto debido como ser humano en sus relaciones sentimentales. "

La Sentencia del Tribunal Constitucional en Pleno, STC 41/2010, de 22 de julio (BOE núm. 192, de 9 de agosto de 2010), en las cuestiones de inconstitucionalidad acumuladas nºs 2755-2007 y 7291-2008 contra la LIVG, establece en el FJ9 punto c): "En tercer lugar, a los efectos del juicio de proporcionalidad no puede desconocerse la opción seguida por el legislador de dejar al arbitrio del juez la aplicación de la agravante, siendo la misma, a tenor de su redacción típica, de imposición facultativa, debiendo atenderse para ello "al resultado causado y al riesgo producido". Ello supone que para la aplicación del art. 148.4 CP no sólo habrían de concurrir las circunstancias específicas descritas -que la víctima sea mujer que sea o haya sido pareja del autor-, sino que, junto a ello, sería preciso que los hechos expresaran un injusto cualificado, un mayor desvalor derivado ya de la intensidad del riesgo generado por la acción del autor, ya de la gravedad del resultado causado. Expresado en otros términos, la mayor gravedad de la pena en el precepto cuestionado no vendría dada exclusivamente por la existencia presente o pasada de una relación de pareja entre el sujeto activo hombre y la mujer, sino por la concurrencia añadida de una particular gravedad de la conducta para el bien jurídico protegido, pudiendo optar el juzgador por no imponer la agravación si, aun estando ante un supuesto de violencia de género, no se apreciara tal particular intensidad lesiva en el riesgo o en el resultado ."

Nótese el oscurantismo de la sentencia del Tribunal Constitucional, en comparación con la meridiana claridad de las sentencias de Tribunal Supremo. Respecto a estas últimas, es claro que hacen la única interpretación posible de la ley de violencia de género si ésta se considera una ley constitucional y no sexista, aunque para ello sea necesario hacer una lectura del artículo 1.1 de esa ley que no se ajusta a su literalidad. Se interpreta como especificativa una oración a todas luces explicativa…
Pero es la única opción que le queda al Tribunal Supremo si ha de acatar que la ley de violencia de género es constitucional… La responsabilidad de toda esta confusión recae, obviamente, en el Tribunal Constitucional, que una y otra vez cae en el "sí pero no" sin ser claro… Más bien siendo oscurantista hasta la náusea. Y ello porque, por razones políticas, se empeña en dar por constitucional una ley que no lo es. Sea como sea, y pese a que el Tribunal Constitucional no dice con la claridad exigible a un tribunal serio (lo oculta para no dejar en evidencia a la ley) que han de probarse en cada caso particular las circunstancias machistas que definen y constituyen el delito agravado de violencia de género (una prueba que la literalidad del artículo 1.1 de la ley considera innecesaria, convirtiendo a esa ley en inconstitucional), pese a ello, digo, sí dice el Tribunal Constitucional que para hablar de violencia de género ha de probarse "un mayor desvalor derivado ya de la intensidad del riesgo generado por la acción del autor, ya de la gravedad del resultado causado" (hay que joderse con esta panda de profesionales del somnífero).
POR TANTO, Y EN CUALQUIER CASO, UNA DENUNCIA POR VIOLENCIA DE GÉNERO (AUN CON EVENTUAL LESIÓN DE LA MUJER), NO PUEDE TERMINAR AUTOMÁTICAMENTE CON EL HOMBRE EN LOS CALABOZOS Y JUZGADO POR UN TRIBUNAL DE EXCEPCIÓN, QUE ES LO QUE VIENE OCURRIENDO EN ESPAÑA DESDE 2005 HASTA HOY.

http://misrizos.blogspot.com.es/2012/06/el-t-supremo-y-el-constitucional.html

Compárense estos textos, sin embargo, con lo que predican las autodenominadas "expertas" a cuyo frente se halla la Montalbana en el CGPJ, en flagrante desprecio de lo estipulado por el TS y el TC. Así, en la guía que en el verano de 2013 publicaron desde el Observatorio esta pandilla de incitadoras a quebrantar la legalidad, recomendaban:

En la GUÍA DE CRITERIOS DE ACTUACIÓN JUDICIAL FRENTE A LA VIOLENCIA DE GÉNERO de este 2013, han vuelto a reafirmar (pag. 42-43) que:

"valoramos que no es necesario que producida cada una de aquellas conductas deba indagarse acerca de si las mismas representan o no una manifestación de discriminación, desigualdad y relaciones de poder y, menos todavía exigir como elemento integrante del tipo penal el propósito del sujeto activo de discriminar, establecer o mantener una relación de poder sobre la mujer."

[ http://www.poderjudicial.es/stfls/SALA%20DE%20PRENSA/EN%20PORTADA/Guía%20criterios%20actuacion%20violencia%20genero%20actualización%202013.pdf],

Pues, queridas mías, si previamente no se prueba que el acto que se persigue es machista, por sus características y su intencionalidad, cómo se incardina en violencia de género el supuesto?

Si no exigimos esa conducta, esa intencionalidad y ese tipo, estaríamos lisa y llanamente hablando de discriminación por sexo, imponiéndole al hombre una pena mucho más grave por el hecho de ser hombre.

DESDE LUEGO, DA VERGUENZA QUE DESDE UN ORGANISMO OFICIAL EL OBSERVATORIO FEMINAZI DEL CGPJ SE INCITE A LA ABIERTA CONCULCACION DE LA LEY, A LA DISCRIMINACIÓN DEL HOMBRE POR SER HOMBRE Y AL DERECHO PENAL DE AUTOR que ya iniciaran los nazis amparados en la teorías penales de la Escuela de Kiel.

Ni qué decir tiene, esa GUIA, aparte de animar a prevaricar a los jueces y encima incumple el art 12.3 de la LOPJ con total descaro.

LOPJ Artículo 12. 3. Tampoco podrán los Jueces y Tribunales, órganos de gobierno de los mismos o el Consejo General del Poder Judicial dictar instrucciones, de carácter general o particular, dirigidas a sus inferiores, sobre la aplicación o interpretación del ordenamiento jurídico que lleven a cabo en el ejercicio de su función jurisdiccional.

Otras lindezas de esta gente que manipula el susodicho Observatorio, consiste en privar al hombre de toda presunción de inocencia por ser hombre. La denuncianta, por el hecho de ser mujer, ha de ser creída en todos los extremos de su denuncia, vienen a decir desde el Observatorio. Por contra, al hombre no hay que creerle ni lo más mínimo. La presunción de culpabilidad sustituye así a la presunción de inocencia, algo que no caracteriza entonces a España como un Estado ni democrático ni de Derecho, sino como una Dictadura totalitaria feminista de género.

Sentencia nª 58/2008, de 25 de enero de 2008.

La Audiencia condenó por un delito de lesiones del art. 150 y dos faltas de lesiones del art. 617 del C.P. Contra la Sentencia el Ministerio Fiscal interpuso recurso de casación por infracción de ley del art. 849 nº 1 de la LECr. por indebida inaplicación del artículo 153 del CP, al calificar la Sentencia los hechos como constitutivos de falta de lesiones del artículo 617 1 del CP. Pese a que el motivo fue estimado, en uno de sus fundamentos se recoge:

 

"Ha de concurrir, pues, una intencionalidad en el actuar del sujeto activo del delito, que se puede condensar en la expresión actuar en posición de dominio del hombre frente a la mujer para que el hecho merezca la consideración de violencia de género, y en consecuencia, la atribución competencial de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer."

Sentencia 653/2009 de 25 de mayo de 2009

También denuncia el motivo segundo, al amparo del art. 849-1º, como cuarta infracción la del art. 153 apartados 1 y 2 del Código Penal .

"Esta alegación no puede prosperar, porque se fundamenta en la incorrecta interpretación de que este delito requiere la causación de un menoscabo psíquico o una lesión no delictiva. El tipo penal tiene varias formulaciones: una de ellas es esa, pero la otra es golpear o maltratar de obra a otro sin causarle lesión. Acción que cuando la ofendida es la esposa del autor se eleva desde la condición de simple falta contra las personas del art. 617.2 del Código Penal a la categoría del delito del art. 173.2 del CPenal"


En este caso el hecho probado relata que el acusado dio un empujón a su esposa, y cuando éste se da la vuelta la empuja otra vez y la propina una bofetada en la cara, que no la alcanza del todo, pero que le causó contusión muscular y ansiedad.

Sentencia nº 654/2009, de 8 de junio de 2009

El Ministerio fiscal que recurre la Sentencia pedía que la conducta realizada entre una pareja sentimental heterosexual con resultado de lesiones no constitutivas de delito lo fuera por la vía del art. 153, párrafo 1º o 2º según fuera el sujeto activo varón o mujer. Y no por las respectivas faltas de lesiones a que la Sentencia de la
Audiencia condena a ambos.

El Fundamento Jurídico segundo destaca como el factum de la Sentencia, nada dice sobre las características físicas y temperamentales del hombre y de la mujer que protagonizaron el hecho; ni se precisa el motivo de la discusión, ni quien la inició por lo que la mutua agresión descrita en el relato de los hechos probados no parece responder, en principio, al tipo de conductas a las que el legislador quiso dar coto con la reforma legal.

Por todo lo expuesto, dice la sentencia " Si llegamos a la conclusión de que, en el presente caso, no consta que la conducta del acusado causante de las lesiones leves sufridas por su compañera… se produjeran en el contexto propio de las denominadas conductas "machistas", de tal modo que por ello no procediera, respecto de él, configurar su conducta como constitutiva de un delito del art. 153.1 CP., resultaría un auténtico contrasentido calificar la agresión de la mujer causante de las lesiones de su compañero como constitutiva de un delito del art. 153.2 CP".

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