La Inquisición ofrecía mas garantías juridicas que los JVM

NUEVOS ESTUDIOS DESMIENTEN LA SALUD PSÍQUICA Y EMOCIONAL DE LOS NIÑOS CRIADOS ENTRE PAREJAS HOMOSEXUALES

In Corrupcion feminazi, Estadistica (datos estadisticos), Ideologia feminazi de genero, SAP Sindrome Alienacion Parental, Violencia homosexual lesbo on 8 mayo, 2015 at 19:57

EL INFORME SULLINS 2015


Primer estudio realizado sobre una muestra amplia

La prevalencia de problemas emocionales se duplica en hijos de parejas gays, y no es por homofobia

La prevalencia de problemas emocionales se duplica en hijos de parejas gays, y no es por homofobia

El estudio de Paul Sullins es el mayor realizado hasta ahora y el más completo en el análisis de variables.

http://www.religionenlibertad.com/la-prevalencia-de-problemas-emocionales-se-duplica-en-hijos-de-parejas-40697.htm

Actualizado 20 febrero 2015

Michael Cook / Mercator.net

Una investigación reciente acaba de lanzar una bomba sobre la cuestión incendiaria de los progenitores del mismo sexo. En su artículo en el British Journal of Education, Society & Behavioural Science, una publicación evaluada por colegas, el sociólogo estadounidense Paul Sullins concluye que “los problemas emocionales de los niños con progenitores del mismo sexo son más del doble respecto a los que tienen progenitores de sexo opuesto”.
Afirma: “Ya no se puede afirmar que ningún estudio haya concluido que los niños con progenitores del mismo sexo están en desventaja respecto a los que tienen padres de sexo opuesto”.

El mayor estudio jamás realizado al respecto

Es seguro que esta desafiante refutación de la hipótesis de la “no diferencia” armará mucho revuelo; mientras tanto, el Tribunal Supremo [de Estados Unidos] se prepara a indagar los argumentos en favor y en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo. A los críticos les será imposible ignorarlo, porque se fundamenta en más datos que cualquier otro estudio previo: 512 niños con progenitores del mismo sexo escogidos de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud de los EEUU. Los problemas emocionales incluyen mala conducta, signos de ansiedad, depresión, mala relación con los coetáneos e incapacidad para concentrarse.
La filiación biológica, factor decisivo
Tras analizar los datos, Sullins concluyó que los progenitores de sexos opuestos proporcionan un ambiente mejor. “La filiación biológica es lo que diferencia de manera excepcional y profunda los resultados infantiles entre los niños con progenitores de sexo opuesto y los que tienen a los progenitores del mismo sexo”, escribe.



Además de sociólogo de renombre, Paul Sullins es sacerdote católico. Era sacerdote episcopaliano, casado y con hijos. En estos casos excepcionales de conversión, la Iglesia suele autorizar que el converso
pueda ser ordenado sacerdote católico aunque esté casado

Tal como él demuestra, esto tiene inmensas implicaciones para las políticas públicas. El modelo de amor espléndido y edulcorado de Elton John y David Furnish hacia su descendencia, fruto de un vientre de alquiler, no funciona. Lanzando el guante ante los defensores del matrimonio entre personas del mismo sexo, Sullins afirma que el beneficio principal del matrimonio para los niños, por lo tanto, no es que los presenta como los padres mejores (más estables, más ricos, etc., aunque también lo hace), sino que los presenta como sus propios padres.
La Última Tule del matrimonio entre personas del mismo sexo [NdT: por Última Tule se entendía, en la geografía romana y medieval, cualquier lugar distante situado más allá de las fronteras del mundo conocido] -el reconocimiento legal y social de las relaciones gays y lesbianas-, no reducirá el riesgo de problemas emocionales. “Las dos formas familiares seguirán teniendo fundamentalmente efectos diferentes, incluso contrastantes, sobre el componente biológico del bienestar del niño, en detrimento de los niños de progenitores del mismo sexo”.



Elton John y su pareja obtuvieron sus hijos mediante un vientre de alquiler y se han convertido en adalides de una forma de convivencia doméstica que no produce problemas emocionales en todos los casos, pero sí en el doble de casos que en un hogar normal.

 

Investigaciones del pasado

Hasta hace poco, casi todos los estudios sobre filiación en parejas del mismo sexo eran muy pequeños. En una encuesta sobre 49 estudios en 2010, un investigador encontró que el promedio en el muestreo era de solo 39 niños. Sólo en cuatro de estos estudios el muestreo fue aleatorio; los otros habían sido seleccionados contactando a grupos de gays y lesbianas. Un ambicioso estudio de 2012, realizado por Mark Regnerusde la Universidad de Texas en Austin, identificó sólo a 39 jóvenes adultos, de 2.988 casos, que habían vivido con parejas del mismo sexo durante más de tres años.



Las conclusiones científicas del estudio de Mark Regnerus le granjearon el odio de la comunidad gay, pero el rigor de su investigación fue finalmente avalado por su universidad.

Para los investigadores es un enigma. El número de niños que están creciendo en familias con progenitores del mismo sexo es tan pequeño –0,005% de los hogares de EEUU con niños- que la posibilidad de que lleguen a estar incluidos en un muestreo aleatorio es como encontrar una aguja en un pajar. Por lo tanto, la cifra de 512 niños, que sigue siendo relativamente pequeña, hace del estudio de Sullins una contribución importante.
La “homofobia” no es la causa
Sullins analiza también si otros factores pueden explicar la diferencia en el bienestar emocional. Según sus observaciones, ninguno lo hace.
Un factor podría ser la inestabilidad. Los niños no maduran en ambientes inestables. Los progenitores gays y lesbianas tienden a alquilar más que a ser propietarios de la casa donde viven, lo que implica el trauma de mudarse y volver a asentarse. Esto puede indicar también que los progenitores son menos estables en su relación. El sufrimiento psicológico de los progenitores influye también en el aumento del riesgo de que el niño tenga problemas emocionales. Nada de esto explicaba las diferencias.
La explicación más ampliamente aceptada ante los malos resultados emocionales y de conducta entre los niños con progenitores del mismo sexo es la homofobia. Los defensores de los progenitores del mismo sexo atribuyen el escaso bienestar emocional a la estigmatización. Estos niños son dañados, dicen, porque son señalados, son acosados y son objeto de burla. Si sus coetáneos fueran menos homófobos, las cosas serían distintas.



El lobby LGTB alega que el acoso a los hijos de padres del mismo sexo por homofobia sería la causa de su mayor propensión a la inestabilidad emocional. El estudio de Sullins demuestra que no.

Pero Sullins lo descarta. “Contrariamente a la suposición que subyace a esta hipótesis, los niños con progenitores de sexo distinto son más perseguidos y acosados que los niños con progenitores del mismo sexo”.
Esto puede parecer sorprendente, pero en otro artículo publicado el año pasado en el British Journal of Medicine and Medical Research y basado en los mismos datos, Sullins concluyó que los niños de progenitores del mismo sexo tienen más riesgo de sufrir TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad). Y si tienen TDAH, son estigmatizados siete veces más a causa de su mermada capacidad de relación interpersonal. En otras palabras, si los niños de hogares con progenitores del mismo sexo son acosados más, esto es debido a que no tienen capacidad de relación interpersonal, no porque sus progenitores sean gays o lesbianas.
El acoso es ponzoñoso, pero es importante saber si estos niños son acosados porque son diferentes o porque sus progenitores son diferentes.

 

¿Qué será lo siguiente?

 

¿Cuál es la implicación del estudio de Sullins?
No todos los niños en hogares con progenitores del mismo sexo sufrirán daños emocionales. Sullins insiste mucho sobre esto. “La mayoría de los niños en la mayoría de las familias alcanzan un nivel de función psicosocial que no está caracterizada por problemas emocionales serios”. Sin embargo, incluso si la mayoría de los niños están bien, la mayoría de ellos están bien en matrimonios intactos con sus progenitores biológicos.

Las sugerencias con las que Sullins concluye, indicando que se deben realizar más investigaciones, son una revelación. En los medios de comunicación y en los tribunales, los estudios realizados en profundidad han sido pocos e infrecuentes. ¿Qué pasa con los estudios de niñas que no tienen padre y de niños que no tienen madre? ¿Tener progenitores del mismo sexo afecta por igual a niños pequeños que a adolescentes? ¿La experiencia de los niños adoptados es la misma que la de los niños nacidos por fecundación in vitro o vientre de alquiler?

 

Hace falta valor

Estas son preguntas obvias pero ¿quién se atreverá a plantearlas?
Paul Sullins debe ser un tipo con agallas. Cuando Mark Regnerus atacó la hipótesis de la “no diferencia”, su carrera fue casi aniquilada por monstruos que dijeron que sus datos no tenía sentido y que destruyeron su competencia e integridad. Como profesor de la Universidad Católica de América y como sacerdote católico casado con tres hijos (antes pertenecía a la Iglesia episcopal), Sullins tiene que estar preparado para aguantar los quince asaltos.

Artículo publicado originalmente en MercatorNet.com.
(Traducción de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares)


http://www.religionenlibertad.com/7-investigadores-senalan-los-estudios-que-muestran-los-danos-de-crecer-29453.htm


Coordinados por Mark Regnerus, de la Universidad de Texas

7 investigadores señalan los estudios que muestran los daños de crecer sin un padre y una madre

7 investigadores señalan los estudios que muestran los daños de crecer sin un padre y una madre

¿Esta niña no tiene derecho a un papá y una mamá?

Actualizado 2 julio 2013

Son siete investigadores y docentes universitarios de renombre en América:
Douglas W. Allen, profesor de Economía en la Simon Fraser University (Canada);
David J. Eggebeen, profesor asociado de Desarrollo Humano y Sociología en la Penn State University;
Alan J. Hawkins, docente de Vida Familiar en la Brigham Young University;
Byron R. Johnson, docente de Ciencias Sociales en la Universidad Baylor;
Catherine Pakuluk, profesora de Economía en la Ave Maria University;
Joseph Price, docente de Economía en la Brigham Young University;
-y Mark D. Regnerus, profesor de Sociología en la Universidad de Texas.
El estudio ha sido coordinado por Mark D. Regnerus y firmado por sus colegas universitarios. Lo prepararon de cara al debate en la Corte Suprema de los EE UU para demostrar la “ventaja única que representa una estructura familiar formada por una madre y un padre”.
Afirman en el estudio que “sigue siendo racional que el Gobierno proporcione un reconocimiento distintivo y un incentivo con respecto al matrimonio y a la estructura parental que ha demostrado ser mejor”

¿No difference?

Los investigadores han comenzado desde la posición clásica de los partidarios del matrimonio entre personas del mismo sexo que es popularmente conocida como “no difference”, es decir, no hay ninguna diferencia entre los niños criados por una madre y un padre biológico y aquellos que han sido criados por parejas homosexuales.
Esta posición está sostenida también por asociaciones como la American Psychological Association.
Sin embargo, los investigadores afirman que la declaración “no difference” es difícil de mantener, ya que casi todos los estudios en que se basa esta afirmación son muy limitados, con la participación de muestras no aleatorias y no representativas, y muy a menudo con pocos participantes.

Estudios sesgados

En particular, la mayoría de estos estudios se basa en muestras de menos de cien padres (o hijos), familias con estudios universitarios, de piel blanca y con ingresos más altos.
“Estos ejemplos no son representativos de la población gay y lesbiana y, por lo tanto, no son una base suficiente para hacer afirmaciones generales sobre los niños criados en estructuras padres del mismo sexo”, afirman los investigadores.
De hecho, esta última afirmación ha sido también sostenida por el Tribunal número 11 de EEUU, que ha hablado de “estudios con defectos importantes como el uso de muestras pequeñas y seleccionadas por ellos mismos, hipótesis guiadas políticamente y uso de poblaciones de estudio no representativas, desproporcionadamente ricas e instruídas”.

El equipo de científicos señala que la afirmación de “no difference” de la APA es bastante “sospechosa”, y está “empíricamente socavada por una limitación metodológica significativa”. Por otra parte, “contradice investigaciones de larga duración que demuestran que el ambiente ideal para criar a los hijos es la estabilidad biológica de la relación entre el padre y la madre”.
Los estudios en los que confía la APA, por tanto, no son tan fiables. “Los únicos estudios que se basan en una amplia muestra aleatoria y representativa tienden a revelar la conclusión opuesta, encontrando diferencias significativas entre los niños criados por padres en un relación de mismo sexo, y las relativas a una pareja de los padres biológicos. Está claro que los padres biológicos ofrecen, de forma general, un entorno eficaz y comprobado para la crianza de los hijos, y es razonable concluir que las funciones de una madre y un padre proporcionan una unidad parental complementaria donde cada uno tiende a dar algo único y útil para el desarrollo del niño”.

La “ventaja única”

Después de enumerar una serie de estudios que demuestran todo esto, centrándose también en la literatura científica sobre la importancia de la presencia específica del padre y de la madre, los investigadores señalan: “Las estructuras parentales del mismo sexo excluyen por definición a la madre o al padre . Ciertamente, las parejas del mismo sexo, al igual que otros tipos de estructuras, pueden ofrecer calidad y esfuerzo con éxito en la crianza de niños, esto no se pone en discusión. Pero la evidencia de las ciencias sociales, en particular las conclusiones basadas en pruebas con muestras representativas, sugiere la ventaja única de una estructura formada por una madre y un padre”.
La conclusión final de este valioso estudio asegura: “El matrimonio es el medio legal por el cual los niños se unen permanentemente con sus madres y sus padres biológicos,orientados hacia un desarrollo óptimo. Los padres del sexo opuesto permiten que los niños puedan beneficiarse de las contribuciones distintivas maternas y paternas. A la luz de estos hechos, salvaguardar el matrimonio es una libertad que debe serle reconocida a los niños, por lo menos tanto como a sus padres”.

Se puede descargar y consultar el estudio aquí y aquí.

Para más información.




http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=11324

DESCARGA DEL INFORME REKERS ORIGINAL INGLES

rekers_adoption_gay

rekers [Review Of Research On Homosexual Parenting, Adoption, And Foster Parenting
by George A. Rekers, Ph.D., Professor of Neuropsychiatry & Behavioral Science,
University of South Carolina School of Medicine,
Columbia, South Carolina]

09/07/2008 – Homosexualismo político

El informe Rekers: el estudio que frenó la adopción gay en Florida

El neuropsiquiatra George A. Rekers argumenta con numerosos estudios por qué un niño necesita un padre y una madre.

Un niño necesita padre y madre de los que aprender paternidad, maternidad, masculinidad y feminidad

ForumLibertas.com

En octubre de 2004, el Estado de Arkansas examinaba una norma estatal que impedía entregar niños en adopción a hogares con homosexuales. El experto que debía hablñar en defensa de esta norma del Estado era el Dr. George A. Rekers, profesor de Neuropsiquiatría de Ciencias del Comportamiento en la Universidad de Carolina del Sur.

Rekers preparó un informe de 75 páginas sobre la documentación científica que muestra las diferencias entre las parejas homosexuales y las heterosexuales y el impacto que tiene en los niños criarse en hogares homosexuales. Defendiendo la postura homosexualista estaba la abogada Leslie Cooper, en nombre de la asociación laicista y pro-gay ACLU.

Para asombro de todos, la abogada del Estado, Kathy Hall, no dejó que Rekers presentara este material…¡que debía defender precisamente la postura del Estado! Le impidió presentar todos los datos sobre porcentajes de pedofilia en población homosexual, porcentajes de sida, de violencia doméstica entre homosexuales y de desórdenes psiquiátricos entre homosexuales.

De todo el material científico recopilado, la abogada del Estado sólo usó un 20%. Y el Estado de Arkansas perdió el juicio, por supuesto, abriendo la puerta a la entrega de niños a progenitores gays en adopción en este estado.

¿Por qué hizo eso la abogada Hall?

Después de este juicio se ha sabido que la abogada Kathy Hall es socia activa de ACLU, que colabora con servicios legales gratuitos con el Proyecto Lesbiana y Gay ACLU y en 2005 formó equipo con la que había parecido su adversaria –pero era compañera en ACLU- Leslie Cooper, asesorando otro caso homosexual en Arkansas. Es decir, la abogada del Estado en realidad estaba a servicio de quienes demandaban al Estado, de la ACLU.

El juez siguió la corriente a ACLU y consideró que el doctor Rekers era un “testigo sospechoso” que “estaba allí principalmente para promover su propia ideología”.

El gran pecado de este doctor y profesor universitario de neuropsiquiatría era –como no se cansa de repetir la web de ACLU- ser cristiano. Más aún, ministro ordenado de la Convención de Baptistas del Sur.

El mismo año 2004, el doctor Rekers usó su informe para un caso similar (Lofton contra el Departamento de Infancia de Florida) y el equipo multidisciplinar que promovía la adopción en pareja heterosexual ganó: Florida mantuvo la prohibición de entrega en adopción de niños a hogares gays. También los Boy Scouts usaron parte de la argumentación científica recogida por Rekers ante el Tribunal Supremo y ganaron un caso similar.

Esto es un sumario abreviado del informe de Rekers, sumario escrito en 2005.

Sumario: Una base racional para la regulación en Arkansas

Por George A. Rekers, Ph.D., Professor, University of South Carolina

Hay al menos tres razones principales por las que la prohibición de la adopción de niños por homosexuales tiene una fundamentación racional:

A ) La estructura y forma de vida de una pareja homosexual expone a los niños adoptados en un nivel de stress mucho mayor que el que se vive en una pareja heterosexual. Como es sabido, los niños entregados en adopción son mucho más vulnerables de por sí al stress, pues normalmente proceden de familias rotas, han sufrido en ocasiones abusos y tienen una carencial emocional muy grande.

Por otra parte, se sabe que la frecuencia de depresión, ideas suicidas, alteraciones del comportamiento y abuso de alcohol y drogas es mucho más frecuente entre las parejas homosexuales que las heterosexuales. Como consecuencia, la adopción por homosexualesempeoraría el stress de unos niños que ya son más susceptibles a problemas psicológicos que el resto de niños de su edad.

B) Las uniones homosexuales son mucho más inestables y más cortas que las heterosexuales , por lo que sería mucho más frecuente que se interrumpiera la adopción o esta fracasase. Se sabe que los cambios de una familia o casa a otra, afectan mucho a los niños adoptados, que sufren psicológicamente .

En otros estudios se estima una duración media de dieciocho meses en una unión homosexual , lo que no garantiza una estabilidad, necesaria para el bienestar del menor.

C) La estructura de una unión homosexual hace que el niño carezca de todas las aportaciones positivas que sólo están presente en las uniones heterosexuales

La pareja homosexual no puede aportar el modelo de padre y madre necesario para el desarrollo psicológico normal del niño, el significado de la relación marido-mujer

A continuación el Dr Rekers expone estos tres puntos de una forma más ampliada:

A) La estructura y forma de vida de una pareja homosexual expone a los niños adoptados en un nivel de stress mucho mayor . Esta situación es fácilmente evitable, simplemente prohibiendo la adopción.

a) Los niños en adopción están sometidos a un stress mayor que otros niños de su edad. Aquí enumera muchas de las causas de stress por las que pasa un menor en adopción:separaciones de los padres biológicos y hermanos, carencias afectivas, maltrato físico y emocional, abuso sexual, fallecimiento de los padres, adaptación a unos nuevos tutores-guardadores puestos por la Administración, una nueva casa, un nuevo vecindario, una nueva escuela. Por todas estas situaciones, entre el 50% y el 80% de estos niños tienen problemas psicológicos y mentales, a veces heredados de los padres genéticamente .

El problema psicológico más importante es el conocido como Desajuste o Desquilibrio, que ocurre cuando el niño sufre más stress del que puede soportar, produciéndole a la larga, problemas de depresión, ansiedad, alteraciones de conducta y emocionales. Esta situación de desajuste se vería empeorada ante la adopción por una pareja homosexual

b) Las parejas homosexuales tienen más problemas psicológicos y de adicción a drogas, lo que expone al niño a un mayor stress . Es fácil de entender que cuando mejor sea la salud física y mental de los padres adoptantes, mejor va a ser para el niño adoptado. Precisamente para compensar el problema de desajuste del niño, una buena salud mental de los padres adoptantes es clave.

Sin embargo los homosexuales tienen una frecuencia mayor que los heterosexuales de problemas psiquiátricos y físicos como SIDA, sífilis, abuso de drogas. En el mayor estudio de este tipo realizado en el Reino Unido, en más de 2000 personas, publicado en el 2003, se observó que cerca del 70% de los homosexuales y bisexuales tenían un problema mental, frente al 30% de los que eran heterosexuales. En numerosos estudios (Wichstrom and Hegna, 2003) se ha visto como el comportamiento homosexual era un predictor de riesgo de suicidio entre adolescentes, siendo el doble de frecuente entre jóvenes homosexuales que entre heterosexuales (Rusell and Joyner, 2001).

Las mujeres homosexuales reunen con frecuencia los criterios de alcoholicas (Cochran 2000), uso de anfetaminas entre varones homosexuales (Copeland, 2001), uso de extasis con el doble de frecuencia (Boyd, 2003), problemas con la policia, conducir ebrio, pérdidas de memoria (Mc Cabe, 2003). Como reconoce la CDC (Centro para control de enfermedades de Atlanta),la depresión, la adicción a drogas y alcohol y la violencia, más frecuente entre los homosexuales, les hace más vulnerables a ser incapaces de seguir las medidas de protección para prevenirse del contagio del SIDA .

¿Qué tipo de soporte, educación y apoyo puede dar esta población a un niño que ya de por sí tiene problemas? Los hijos de padres depresivos tienden a ser depresivos, los hijos de padres que beben, suelen tener problemas de disciplina y de alcohol a llegar a adultos (Di Lauro, 2004)

c) La mayoría de la población en Estados Unidos rechaza la unión homosexual (cerca del 60% la ven como totalmente errónea ).

Esta situación, que se da también en la gran mayoría de los países, hace que los hijos de parejas homosexuales sufren la discriminación e insultos de sus compañeros en clase, y de la sociedad en general.

Se produce un miedo por el menor a hablar de su familia, con una disminución de la vida social por el rechazo percibido . Aunque esta situación sea algo no deseable es una realidad y supone un stress añadido para el niño en adopción. De hecho ya hay muchos estudios que demuestran los resultados negativos de esta homofobia en los niños.

B . Las uniones homosexuales duran menos y son menos estables que las heterosexuales . Son además menos capaces de proveer de una situación psicológica estable para el hogar. Las parejas homosexuales tienen una media de tres veces más contactos sexuales que las parejas heterosexuales.

Se ha estimado en una media de dieciocho meses la duración de la relación homosexual. Una razón más para evitar este tipo de adopción es para proteger a los niños adoptados de ser abusados o molestados sexualmente. En un estudio (Tomeo 2001), se observó que en una comparación, el 46% de los gays habían abusado en algún momento de un menor, frente al 7% de los varones heterosexuales. Además los homosexuales tienen una media de tres veces más contactos que los homosexuales, por lo que las posibilidades de abuso son mayores

C) La estructura familiar homosexual depriva a los niños de características positivas que sólo están presentes en las familias heterosexuales.

Entre las razones que argumentan los que están a favor de la adopción por homosexuales, están los que dicen que cambiar pañales, llevar el niño a la escuela, o dar de comer al niño, tiene poco que ver con la orientación sexual de los padres.

Pero la estructura familiar sí es importante . Por eso, de hecho, se niega la capacidad de adoptar por ejemplo a una pareja recién casada en la que ambos tienen sólo dieciocho años , a pesar de que por ejemplo tendrán las energías físicas y la juventud, pero les falta la garantía de estabilidad de la unión que dan los años.

Buscar padres jóvenes, con tiempo y capacidad,
y de sexos complementarios no es discriminar:
es buscar lo mejor para el niño

De la misma forma también se niega la adopción a un matrimonio por ejemplo de más de 90 años , pese a que por seguro tienen una experiencia vital importante, pero carecen de la seguridad de una continuidad en los cuidados por un mínimo número de años.

O el caso de una pareja recién venida de Asia que quiera adoptar una niña en Estados Unidos . Pese a que tengan muy buenas habilidades en la educación de los hijos, el no conocer el idioma ni las características propias de la estructura familiar americana no le permitiría adoptar un hijo en un país extranjero.

Lo mismo ocurriría ante defectos físicos insalvables de los padres, como por ejemplo en el caso de que ambos fueran ciegos y sordos, recién salidos de la carcel , etc.

De la misma forma, por la inherente estructura de la unión entre dos personas homosexuales, puede hacer que aunque ellos tengan individualmente capacidades en educación etc, pero como pareja les hace no idóneos para adoptar.

b) Sólo un padre y una madre proveen del modelo adecuado necesario para satisfacer todas las necesidades de un niño en adopción . Los padres heterosexuales producen que el niño pueda entender:

a1) el papel social de una relación estable entre hombre y mujer

a2) el papel social de un padre y una madre en la educación de los hijos

a3) el modelo de relación padre-hijo

a4) el modelo de relación madre-hijo

b1) La contribución única del padre al desarrollo adecuado de los hijos

La figura del padre como modelo masculino para el hijo se ha asociado con un beneficio en el éxito del funcionamiento del proceso de adopción.(Walsh, 1990).

Por ejemplo los padres ayudan más a los hijos que las madres a ser independientes y competitivos y a asumir riesgos . También son importantes en el control emocional de los hijos(Gottman 1997).

La implicación del padre en el aprovechamiento del estudio de sus hijos se asociado con un mayor rendimiento escolar (Nord, 1997). La implicación y cercanía del padre con los adolescentes conlleva un menor riesgo de alteraciones de conducta y estrés emocional en los hijos.

Jugar con los hijos, tener vínculos con el padre -distintos que con la madre- son aspectos importantes.

Los padres que juegan con sus hijos serán después más comprensivos con los sentimientos y emociones de éstos lo que hace los hijos ser más equilibrados en sus relaciones sociales y menos agresivos en la escuela (Hart, 1998). La influencia de los compañeros a que consumieran drogas quedó muy disminuida por la cercanía del hijo con su padre, con un vínculo mayor para el padre que para la madre. (Dorius, 2004).

El papel de padre en la familia está normalmente más orientado a la acción, a establecer las normas ó límites de lo que se debe o no hace, en contraste con la función más expresiva y de soporte emocional de la madre . En algunos estudios se ha visto que el papel del padre en la identificación con el propio género es incluso mayor para el padre, al asumir normalmente éste el papel de enseñar a los hijos cual es el papel de éstos en la sociedad.

En un estudio longitudinal de Heatherington (1972), se encontró que las niñas que crecían sin la figura del padre por fallecimiento de eran tímidas en el trato con adolescentes de su edad, mientras que las chicas cuyo padre se marchó de casa por separación o divorcio, fueron muy activas sexualmente durante la adolescencia, con altas tasas de embarazo no deseado.

En 1995, Blankenhorn observó que para las chicas que no tienen una relación de amor y afecto estable con el padre, creerán que la única relación posible con los hombres será bajo una visión utilitarista, de explotación mútua, con mayor número de contactos sexuales, evitando el compromiso.

Young en 1995, observó que cuando los padres muestran un comportamiento autoritario pero al mismo tiempo buscan el diálogo con los hijos para hablar de sus problemas, éstos tenían un mayor nivel de satisfacción, por el hecho de sentir que “le importan” a su padre, frente a aquellos padres que no corrigen a sus hijos por comodidad o temor a contristar

b2) Las contribuciones únicas de la madre al desarrollo de los hijos

En una revisión en el 2003 de Ishii-Kuntz, se encontró que mientras que para los padres el papel que ellos entendían que debían asumir era el de jugar con sus hijos, el de las madres era más el de “estar atentas” y realizar las tareas de bañarlos, cambiarlos de ropa, hacer los deberes, y darles de comer.

Las madres el modelo para las hijas con el que identificarse. Además tienen un papel fundamental en explicar a los hijos cual debe ser la relación con sus compañeros, y para que sus hijos sepan desenvolverse socialmente al estar fuera de casa. Un déficit en estas tareas se ha asociado con problemas en las relaciones sociales en la vida adulta (Parker, 1987).

b3) La aportación única del padre y la madre juntos al desarrollo de los hijos

De forma normal, el niño necesita para un desarrollo emocional, social y psicosexual normal la identificación con el padre del mismo sexo y el papel complementario del padre del otro sexo. El padre, la madre y los hijos se influyen mutuamente por las relaciones entre ellos. Así por ejemplo, las madres influyen indirectamente sobre los hijos al influir en la cantidad y la calidad de la relación padre-hijo (Minuchin 2002).

Los hijos en adopción han sufrido la carencia de la interacción entre los padres para su desarrollo, por eso están todavía más necesitados de que esa aportación se realice mediante una pareja heterose xual.

Los trabajos que se realizan en adopción homosexual no valoran las características inherentes a la pareja homosexual ni los factores de stress en el niño adoptado

La mayoría de los estudios fallan en la selección de la muestra . Así por ejemplo , si se selecciona parejas homosexuales sin problemas psicológicos,de una población de voluntarios, no será una muestra representativa de la población general de homosexuales, y tendrán buenos resultados en algunos resultados en la educación de los hijos .

La mayoría de los estudios no están hechos en niños adoptados sino en niños cuyo padre biológico se define como homosexual después de muchos años de convivencia familiar. Los vínculos padre-hijos serán fuertes y el hijo tenderá a comprender con más facilidad de esta forma a su padre. Sin embargo en el caso de los niños adoptados por homosexuales no sería así al no existir un vínculo afectivo previo y además el menor procederá de normalmente de unos padres heterosexuales, por lo que la nueva situación le producirá rechazo .

Estos niños además no tendrán los problemas de estrés que tienen los niños en adopción, que son más vulnerables a la inestabilidad de la pareja, a la falta del padre o de la madre, etc. Por ello los resultados que encuentran que estos niños, hijos de padres biológicos que se declaran homosexuales no tienen problemas psicológicos no son extrapolables a los niños adoptivos, con problemas de stress inherentes a su situación previa a los que se añade la situación de un nuevo padre, no biológico y homosexual.

La mayoría de los estudios comparan los resultados en los hijos de ser educados por dos lesbianas, seleccionadas para que tuvieran estudis superiores y con fuertes ingresos económicos y las comparan con familias heterosexuales en las que ha fallecido el padre o la madre. Como es lógico, dos personas proveen más recursos económicos, energía, tiempo, etc que una sóla y el hecho de que no se encuentren diferencias entre ambos no quiere decir que sean comparables.

Como muchos estudios están hechos en padres biológicos que revelan a sus hijos su homosexualidad al ser mayores, no es posible saber cual es la contribución de los hijos en la educación como hetero o homosexual y en muchos casos las lesbianas reconocen que no revelaron su condición a sus hijos adoptados hasta pasado un tiempo.

La mayoría de los trabajos científicos sobre adopción homosexual tienen limitaciones metodológicas importantes , muestras insuficientes,etc. Así por ejemplo, Patterson en 2000 apuntó las siguientes observaciones:

-La mayoria de estudios se han realizado en personas de raza blanca, bien educados, de clase media y trabajadora.

-No hay estudios de tipo longitudinal para saber qué pasa con los hijos a lo largo del tiempo

Similares objeciones han sido expresadas por Shumm (2004), además de explicar el hecho de que al rechazar la hipótesis nula no quiere decir que aceptemos la alternativa. Es decir, el que no podamos encontrar diferencias se debe más a la falta de calidad del trabajo, por ejemplo al usar una muestra insuficiente y eso no quiere decir que podamos pasar de ahí a que no hay diferencias.

En un estudio de 148 páginas publicado por Lerner y Nagai, (2001) expertos en análisis cuantitativo de la Universidad de Chicago, titulado “Sin fundamento: lo que los estudios no dicen sobre la adopción por homosexual”, concluyeron que los 49 estudios estaban sesgados en su método y en las conclusiones que obtuvieron.

En el 2002, en otra revisión, Rekers encontró las siguientes deficiencias:

– Falta de un grupo heterosexual de control
– Falta de un grupo de control de padres biológicos
– Muestra insuficiente, no tomada de forma aleatoria, inapropiada para las preguntas de la investigación
– Falta de reproductibilidad y validez en las medidas (cuales fueron los criterios para establecer la homosexualidad o la heterosexualidad?)
– Falta de anonimato en los participantes
– Se acepta la hipótesis nula

El mejor desarrollo y bienestar procede de hijos de padres heterosexuales casados

Sarantakos en 1996 comparó 174 grupos de chicos dividos en tres grupos según que sus padres estuvieran casados, cohabitaran o fueran homosexuales. Los resultados fueron los siguientes:

En la adquisición del lenguaje, matemáticas, y ciencias sociales, los mejores resultados fueron para los hijos de casados, después para los hijos de los que cohabitaban y después los hijos de homosexuales. Lo mismo sucedió para la práctica de deportes y la sociabilidad. Así los hijos de padres homosexuales fueron más tímidos, inseguros para trabajar en equipo, miedosos para hablar de su familia, introvertidos, y con dificultades para relacionarse con un compañero que fuera diferente al sexo de sus padres adoptantes. Los hijos sufrieron con frecuencia las bromas de sus compañeros sobre sus padres.

En cuanto a la identidad sexual, los hijos de padres gays, tendieron a tener conductas y aficiones más propios de niñas que de niños de su edad

Más adelante en este trabajo se compara el desarrollo de los hijos comparando los hijos de un matrimonio heterosexual con los de hijos de padres que cohabitan, y con hijos de familias monoparentales (homo o heterosexual), produciendo siempre mejores resultados en el caso de hijos de padres casados y heterosexuales

CONCLUSIÓN

Sólo las parejas casadas heterosexuales son capaces de cubrir las necesidades específicas que tiene un niño en adopción, y una pareja homosexual, por las características inherentes de esta relación, no puede proporcionar

De esta forma, la regulación de Arkansas decide evitar la situación estresante innecesaria para los niños adoptados de someterse a una adopción homosexual, siendo el ser heterosexual una condición necesaria para la adopción.

De la misma forma que una pareja recién casada de 18 años, otra de 90, o un preso recién salido de la cárcel pueden dar en situaciones de excepción una educación incluso mejor que una pareja heterosexual sin estos impedimentos, hay algo inherente a estas estructuras familiares, de la misma forma que la hay en la relación homosexual que los incapacita para adoptar

Y concluye: el Estado de Arkansas no debe emplear a los niños como conejillos de indias en el servicio de un agenda política o de un determinado grupo de presión.

Primer estudio sobre terapias ex-gay: no dañan y muchas veces son eficaces
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=9046
Sólo un 1,4% de los adultos son gays: a veces se hinchan cifras ignorando los mayores de 50 años
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=7804

¿Cuántos millones de homosexuales dice usted? Cómo se cuentan homosexuales
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=1349
Manipulación de cifras de homosexuales: ¿3 y 4 millones en España?
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=851
Los homosexuales son sólo el 1 por ciento, según la encuesta presentada por la ministra de Sanidad
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=458
Los españoles -y toda Europa, menos holandeses y suecos- contra la adopción gay
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=7066

Violencia entre gays: el 32% por ciento de las parejas de gays y lesbianas han sufrido violencia de pareja

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=5424

 

Violencia gay: nueve detenidos en Barcelona en un intenso fin de semana
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=3252
Informe A quien daña la homosexualidad, violencia, enfermedades, hábitos nocivos

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=792

 

Informe de 2002 sobre Domestic Battering, incluyendo violencia homosexual
http://traditionalvalues.org/pdf_files/DomesticBattering.pdf


 

UNA VERDAD POLÍTICAMENTE INCORRECTA: EL INFORME REKERS

Escrito por Omar Árcega
Domingo 24 de Enero 2010
Hay dos situaciones que deben evaluarse con frialdad, rigor y sin apasionamientos: por un lado  está en juego la estabilidad emocional de niños y niñas; por otro, la capacidad para brindar todos los elementos formativos que necesita un ser humano para su óptimo desarrollo.

Por Omar Árcega

El abrir la puerta para que parejas del mismo sexo puedan adoptar no es un tema menor. Hay dos situaciones que deben evaluarse con frialdad, rigor y sin apasionamientos: por un lado  está en juego la estabilidad emocional de niños y niñas; por otro, la capacidad para brindar todos los elementos formativos que necesita un ser humano para su óptimo desarrollo. Estamos de acuerdo en que dentro de las uniones heterosexuales pueden existir parejas con desórdenes emocionales o inmaduras, imposibilitadas para la sana educación de un niño. Sin embargo, la probabilidad de encontrar disfuncionalidades en parejas homosexuales es mayor que en las heterosexuales. Pero no nos apresuremos y analicemos esto con detenimiento.

George A. Rekers es profesor de Neuropsiquiatría de Ciencias del Comportamiento en la Universidad de Carolina. Realizó una exhaustiva recopilación de estudios científicos donde, sin importar el país o el año, existían datos que una y otra vez se repetían. El investigador encontró datos que deben ser debidamente sopesados.

Niveles de estrés

En primer lugar descubrió que en las parejas del mismo sexo suele haber niveles de estrés mayores que en las de sexo distinto; esto es en parte explicable pues el colectivo lésbico-gay es más propenso a depresión, ideas suicidas, alteraciones del comportamiento, abuso del alcohol y de las drogas. Se ha constatado que en las mujeres homosexuales es más frecuente el abuso de alcohol que en las heterosexuales; misma tendencia se ha registrado en los homosexuales varones, pero en este sector el abuso se da principalmente con drogas no lícitas. Las depresiones y el estrés suelen generar tensiones, las cuales buscan ser remediadas con acciones adictivas, creando un círculo perverso. Esto genera entornos no óptimos para el desarrollo de niños que, debido a la falta de un hogar funcional, han padecido separación de los padres, maltrato físico o incluso abusos; esto genera carencias afectivas importantes. Entonces, colocar a niños con esta problemática en parejas con niveles de estrés altos es ponerlos en situación vulnerable que en lugar de cerrar heridas las hace más profundas.

En Inglaterra se hizo un estudio con 2000 personas. Allí se constató que el 70% de los homosexuales tenía algún problema mental frente al 30% de los heterosexuales. En otros estudios se han analizado los comportamientos adolescentes. Ahí se encontró que hay el doble de probabilidad de intento de suicidio en los homosexuales frente a los hetero.

Relaciones de pareja

También se han encontrado diferencias en las relaciones de pareja. En promedio, una relación homosexual suele durar 18 meses. Haciendo un recuento de diversos estudios se encontró que suelen tener una media de tres veces más contactos sexuales que los heteros. En otras palabras, sus tasas de infidelidad suelen ser mayores. Esto nos habla de que las relaciones de este tipo de parejas tienen mayores probabilidades de fracasar o de inestabilidad, y ello repercute en las condiciones de estabilidad que necesita un adoptado.

Finalmente, las parejas homosexuales son incapaces de brindar características positivas que sólo se encuentran en las parejas heterosexuales. En uniones de distinto sexo es posible enseñar: 1. El papel social de un padre y una madre en la educación de sus hijos; 2. El modelo de relación padre-hijo o madre-hijo, y 3. La contribución propia del padre o de la madre al desarrollo de los hijos: el padre más orientado a establecer límites, en contraste con la madre, que  tiende a funcionar como soporte emocional. Ambas esferas son importantes para una formación idónea.

Sin confundir gimnasia con magnesia

Reckers termina con las siguientes ideas: «Sólo las parejas casadas heterosexuales son capaces de cubrir las necesidades específicas que tiene un niño en adopción, y que una pareja homosexual, por las características inherentes a esta relación, no puede proporcionar. De la misma forma que una pareja recién casada de 18 años, otra de 90, o un preso recién salido de la cárcel pueden dar en situaciones de excepción una educación incluso mejor que una pareja heterosexual sin estos impedimentos, hay algo inherente a estas estructuras familiares, de la misma forma que la hay en la relación homosexual, que los incapacita para adoptar»

Este nerupsiquiatra ha puesto las cosas en claro: la formación de un niño no es cosa de juego, existe una institución humana que arropa, educa y dota de herramientas a los individuos para su buen desenvolvimiento social: las uniones hombre-mujer.

DESCARGAR INFORME REKERS ORIGINAL INGLES

http://www.elobservadorenlinea.com/web/content/view/2001/1/


 

Más sobre el INFORME REKERS

Seis argumentos por los que los homosexuales no deben adoptar

Los niños son las grandes víctimas en la adopción por parte de parejas homosexuales. Así se desprende del famoso informe del profesor de Neuropsiquiatría de la Universidad de Carolina del Sur, George A. Rekers, y que aún no ha sido refutado.

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El trabajo del doctor Rekers ofrece datos de numerosos estudios en los que se demuestra la necesidad de que los niños crezcan junto a un padre y a una madre. Estos son los seis argumentos que utiliza para oponerse a la adopción por parte de parejas homosexuales.

Tienen más estrés que los hijos de heterosexuales:

El doctor Rekers afirma que la estructura y forma de vida de una pareja homosexual expone a los niños adoptados a niveles de estrés mucho mayores que los que experimentaría con una pareja heterosexual. Los informes médicos revelan que las parejas homosexuales tienen más problemas psicológicos y de adicción a las drogas, aumentando el estrés en los pequeños.

Rekers se hace eco de un estudio realizado en 2003 en Reino Unido. La muestra era de 2.000 personas y se aseguraba que el 70% de los homosexuales y bisexuales tenían un problema mental, frente al 30% de los heterosexuales.

Además, el informe Russell and Joyner de 2001 también alertaba de que la tasa de suicidio es el doble entre jóvenes homosexuales que entre heterosexuales.

Carecen del modelo de padre y madre:

Del mismo modo, Rekers indica que la estructura de una unión homosexual hace que el niño carezca de los beneficios que ofrecen las heterosexuales. En particular, incide en que la pareja homosexual no puede aportar el modelo familiar de padre y madre necesario para el desarrollo psicológico de los hijos.

El neuropsiquiatra pone varios ejemplos para explicar la importancia de la estructura familiar. Habla de que un matrimonio recién casado en el que ambos tienen 18 años nunca es declarado apto para adoptar pese a tener gran vitalidad. Lo mismo ocurre con un matrimonio de 90 años, en el que pese a su experiencia tampoco podrán adoptar.

Por ello, Rekers indica que la inherente estructura de una unión homosexual les hace no ser idóneos para la adopción, pese a las capacidades individuales que tengan.

Tienen problemas de desarrollo social y psicosexual:

El informe deja muy claro que únicamente un padre y una madre pueden satisfacer todas las necesidades de un niño adoptado. Por ejemplo, el padre que juega con su hijo tendrá como consecuencia que éste sea menos agresivo en la escuela. Además, afirma que la cercanía padre-hijo provoca que la influencia de los amigos para que consuman drogas sea mucho menor en hijos con este vínculo.

También cita otros estudios que muestran que las niñas que crecían sin la figura de su padre por fallecimiento eran tímidas en el trato con adolescentes de su edad mientras que las chicas cuyo padre se marchó por divorcio fueron muy activas sexualmente durante su juventud.

Como conclusión, Rekers asegura que el niño necesita la identificación con el padre y el papel complementario de la madre para tener un desarrollo emocional, social y psicosexual normal pues entre el padre, la madre y los hijos se influyen mutuamente.

En los niños adoptados esta necesidad es mucho mayor puesto que han sufrido previamente la ausencia de esta interacción entre los padres.

Sus hogares son más inestables:

El autor del informe cita estudios que aseguran que las uniones homosexuales tienen una duración media de 18 meses, lo que no garantiza la estabilidad necesaria para el bienestar del menor. Además, las parejas homosexuales tienen una media de tres veces más contactos sexuales que las heterosexuales.

Rekers analiza también el informe de Marie Tomeo sobre abusos a menores elaborado en 2001, en el que aparece que el 46% de los gays habían sido abusados siendo menores frente al 7% de los varones heterosexuales.

Obtienen peores resultados académicos

Igualmente, hace mención al sociólogo Sotirios Sarantakos, que realizó un estudio en 1996 en el que comparó a 174 grupos de chicos que a su vez estaban divididos en tres grupos según si sus padres estuvieran casados, cohabitaran o fueran homosexuales.

Los resultados que destaca Rekers de este estudio son los siguientes: en lenguaje, matemáticas y ciencias sociales los mejores resultados fueron para los hijos de padres casados, seguidos de los que cohabitaban mientras que cerraban la clasificación los hijos de homosexuales. Lo mismo ocurrió en la práctica de deportes y sociabilidad.

Tienen más problemas para relacionarse

De este modo, los hijos de padres homosexuales se mostraron más tímidos e inseguros a la hora de trabajar en equipo así como miedosos a la hora de hablar de su familia. Además, existía una dificultad para relacionarse con un compañero que tuviera un sexo diferente al de sus padres adoptantes. En cuanto a la identidad sexual, los hijos de padres gays tendieron a conductas más propios de niños que de niñas de su edad.

Seis argumentos por los que los homosexuales no deben adoptar


 


http://www.religionenlibertad.com/los-pediatras-italianos-hablan-claro-no-a-las-adopciones-por-parte-26625.htm

 

LA COMUNIDAD CIENTÍFICA ITALIANA, CONTRA LA ADOPCION DE NIÑOS A PAREJAS LESBO-GAYS

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Los pediatras italianos hablan claro: No a las adopciones por parte de homosexuales

El presidente de la Asociación Italiana de Pediatras hace un repaso por los estudios científicamente válidos sobre la materia: son clarificadores.

Actualizado 21 diciembre 2012

No sólo en Francia se habla en los últimos tiempos del matrimonio homosexual. También Italia vive, desde el comienzo del curso académico, una oleada de informaciones y sucesos relacionados con el mismo asunto.
Y es que no sólo preocupa la posible vuelta de Berlusconi a la política. En calles y cafeterías se han las palabras del alcalde de Milán, Giuliano Pisapia , que se ha declarado favorable a la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. En realidad, no es de extrañar: no en vano Pisapia está rodeado de colaboradores muy señalados por su radicalidad, como el extremista Maurizio Azzolini, la fundadora del Grupo Soggettività Lesbica, Anita Sonego, o Elisabetta Strada, conocida por pronunciarse a favor de los llamados «oratorios laicos».
El alcalde de Milán aseguró a mediados de septiembre que «mejor unos padres homosexuales que no tener ninguno».
Reacciones a las palabras de Pisapia

Desde entonces, las reacciones no se han hecho esperar, y desde muchos ámbitos han surgido respuestas a las palabras de Giuliano Pisapia.
El PdL, partido de centro derecha, respondió rapidamente preguntándose si esta propuesta se ocupaba de «los problemas reales de la ciudad»: «Después de la aprobación del registro para las uniones de hecho, ahora Pisapia se pronuncia a favor de las adopciones por parte de parejas homosexuales, mientras continuan desatendidas las expectativos de quien espera proyectos creíbles y servicios reales», lamentaba Mario Mantovani, coordinador regional de la región de Lombardía.
También han respondido con rotundidad a las palabras de Pisapia la Asociación Italiana de Abogados Matrimonialistas : «Adoptar no es un derecho de los adultos, sino una posibilidad de garantizar una familia a uno o más menores abandonados. Y éste es el sentido de las leyes que regulan las adopciones nacionales e internacionales, hechas para tutelar el único y verdadero derecho, el del menor, a recibir un modelo idéntico a su familia de origen, compuesta por un padre y una madre. La visión de Pisapia es absolutamente adultocéntrica», en palabras de Gian Ettore Gassani, su presidente.
Informaciones superficiales y engañosas
Pero, sin duda, la mejor y más documentada respuesta ha llegado en los últimos días por parte de Giuseppe di Mauro, presidente de la Sociedad Italiana de Pediatría Preventiva y Social , que ha invitado al alcalde milanés a dejar de «difundir informaciones superficiales y engañosas» sobre este tema: «Estamos preocupados porque los medios de comunicación hablan de esto a la ligera. En cambio, el tema es muy delicado y debe ser evaluado con mayor rigor científico, sobre todo por las repercusiones que conllevan en el crecimiento y desarrollo del niño», argumenta Di Mauro.
Estudios científicamente inválidos
Estudios realizados en este sentido hay muchos, explica el doctor, pero su calidad es pobre, especialmente en relación con el método de muestreo: un estudio científicamente válido debe llevarse a cabo sobre una muestra aleatoria y un número importante de sujetos.
«En cambio, la mayor parte de las investigaciones sobre este tema han sido realizados con muestras no aleatorias y pequeñas, y por lo tanto no representativas», explica el presidente de la SIPPS.
Los datos a los que por lo general se refieren los partidarios de las adopciones de homosexuales para dar una base científica a sus opiniones son los referidos a 59 pequeños estudios analizados en 2004 por la American Psychological Association , que muestra que los hijos de padres gays o lesbianas no están en desventaja en comparación con los de las parejas heterosexuales.
Sin aval de la comunidad científica
Sin embargo, los voceros no mencionan que estos estudios fueron desacreditados después por una gran parte de la comunidad científica y por el propio ex presidente de la sociedad científica.
De hecho, en julio de este año, el estudio realizado por Loren Marks publicado en la prestigiosa revista científica Social Science Research ha demostrado su invalidez. El investigador de la Lousinana State University analizó los 59 estudios citados por la APA en apoyo de su tesis, demostrando que carecen de una muestra homogénea, grupos de comparación y, además, que muestran muchas lagunas: datos contradictorios, falta de anonimato de los participantes en la investigación, alcance limitado de los resultados de los niños estudiados y falta de datos a largo plazo.
La conclusión, según Marks Loren, es que las reivindicaciones del APA no están, ni mucho menos, empíricamente justificadas. Posteriormente, fue el ex presidente de la American Psychological Association, el psicólogo Nicholas Cummings, quién se posicionó a cierta distancia de los estudios: «La APA ha permitido que la corrección política triunfe sobre la ciencia, el conocimiento clínico y la integridad profesional».
En la misma línea se posicionó también David Eggebeen , del Departamento de Desarrollo Humano y Estudios Familiares en la Universidad Estatal de Pennsylvania, que aseguró que el estudio de Loren Marks «ofrece argumentos razonables que justifican una mayor cautela al sacar conclusiones firmes».

 

El único estudio científicamente válido

Entonces, ¿en qué estudios pueden basarse los detractores de las adopciones de homosexuales? El único estudio que actualmente tiene una validez reconocida en este campo es el realizado por Mark Regnerus, sociólogo de la Universidad de Texas. De hecho, el estudio, publicado en 2012, puede presumir de un procedimiento inédito cuantitativa y cualitativamente: está basado en la muestra aleatoria representativa más grande a nivel nacional, nada menos que 12.000 sujetos.

Hablan los hijos de padres gays

Además, por primera vez se habla directamente con los hijos (ahora ya adultos) de padres homosexuales, y las cifras son claras: el 12% piensa en el suicidio (en comparación con el 5% de los hijos de las parejas heterosexuales), son más propensos a la traición (40% versus 13%), recurren más fácilmente a la psicoterapia (19% frente al 8%) y la asistencia social se dedica a ellos más a menudo que a sus coetáneos criados por parejas heterosexuales casadas. En el 40% de los casos, han contraído una enfermedad de transmisión sexual (frente al 8%), son en general menos saludables, más pobres, más propensos a fumar y al crimen.
Los niños tienen una gran capacidad de adaptación, «sin embargo, teniendo en cuenta la literatura científica disponible, viven mejor cuando pasan toda su infancia con sus padres biológicos, casados, y en especial cuando la unión de los padres permanece a lo lago del tiempo», asegura.
«El debate es muy complejo y está aún abierto científicamente. Por lo tanto, sería recomendable que los medios de comunicación informaran con mayor cautela y prudencia», concluye.
La información se puede encontrar en esta publicación de la SIPPS:
http://www.sipps.it/pdf/rivista/anno7/3_2012.pdf

Un estudio revela que los niños criados por parejas gays tienen más dificultades en su edad adulta
Doscientos estudios desaconsejan que los gays adopten niños

Los pediatras italianos hablan claro: No a las adopciones por parte de homosexuales




http://kaire.wikidot.com/las-adopciones-gay-no-son-preferibles-para-el-nino

ITALIA

Las adopciones gay no son aconsejables para el niño

autor:
Forum delle Associazioni familiari

fecha:
2012-09-28

fuente:
Pediatri: “Le adozioni gay non sono preferibili per il bambino”

traducción:
María Eugenia Flores Luna

Los niños tienen más éxito si crecen en familias tradicionales y con una relación estable

El presidente de la Sociedad italiana de pediatría preventiva y social (SIPPS), Giuseppe Di Mauro, expresa seria preocupación por la rapidez y la ligereza con la que, a nivel mediático, se están difundiendo informaciones superficiales y, a menudo, tergiversantes, sobre las “Adopciones gay“, argumento muy delicado que debería ser evaluado con mayor rigor científico, sobre todo por las repercusiones que comporta sobre el crecimiento y el desarrollo del niño.
A tal propósito, el presidente ha enviado una denuncia a la Autoridad para las Garantías en las Comunicaciones (Agcom), respecto a una transmisión del Canal 5, para tutelar el pluralismo y las libertades fundamentales en el sector de la industria editorial y los medios de comunicación.
“El debate, – sostiene Di Mauro, – es muy complejo y científicamente todavía abierto y por lo tanto, sería deseable, de parte de los medios de información, una mayor cautela y más conciencia de los mensajes que vienen transmitidos a los muchos telespectadores. Existen muchos estudios al respeto, pero su calidad a menudo es escasa, sobre todo acerca del método de muestreo: un estudio científicamente válido tiene que ser conducido sobre un campeón casual y sobre un número significativo de sujetos. En cambio, la mayor parte de las investigaciones sobre este argumento han sido realizadas sobre muestras no casuales y de pequeñas dimensiones y por lo tanto no representativas”.
Los datos a los cuales usualmente hacen referencia los sostenedores de las adopciones gay, para dar un fundamento científico a las propias convicciones, son aquellos relativos a 59 pequeños estudios analizados en 2004 por el American Psychological Association (APA) en que resulta que los hijos de padres gay o lesbianas no son perjudicados respecto a aquellos de parejas heterosexuales.
Tales sostenedores en cambio, dejan de mencionar que este estudio ha sido desacreditado sucesivamente por una buena parte de la comunidad científica y por el ex presidente de la misma sociedad científica.
En efecto, justo en julio de este año, el estudio de Loren Marks publicado en la prestigiosa revista científica Social Science Research ha demostrado la invalidez: la investigadora de la Lousiana State University ha analizado los 59 estudios citados por el APA a sostén de la propia tesis, demostrando que éstos carecen de un muestreo homogéneo y de grupos de comparación y muestran muchas lagunas: datos contradictorios, falta de anonimato de los participantes a la investigación, alcance limitado de los resultados de los niños estudiados, escasez de datos sobre largo término. La conclusión, según Loren Marks, es que las afirmaciones del APA no son justificadas empíricamente. Sucesivamente, ha sido justo el ex Presidente del American Psychological Association, el psicólogo Nicholas Cummings, a tomar las distancias del estudio: “El APA ha permitido que la corrección política triunfara sobre la ciencia, sobre el conocimiento clínico y sobre la integridad profesional”. A alinearse a tal juicio, también David Eggebeen, del Department of Human Development and Family Studies de la Pennsylvania State University, que ha afirmado que el estudio de Loren Marks “ofrece argumentos razonables para una mayor cautela en el traer fuertes conclusiones basadas en la investigación disponible”.
El único estudio que tiene actualmente una reconocida validez es aquel del sociólogo de la Universidad de Texas Mark Regnerus. En efecto, el texto, publicado en 2012, se jacta de una instalación metodológica inédita cuantitativamente y cualitativamente, sea porque se basa en la más grande muestra representativa casual a nivel nacional (12.000), sea porque por primera vez hace hablar directamente a los “hijos” (ya crecidos) de padres homosexuales, demostrando que el 12% piensa en el suicidio (contra el 5% de los hijos de parejas heterosexual), son más propensos a la traición (40% contra el 13%), están a menudo desocupados (28% contra las 8%), recurren más fácilmente a la psicoterapia (19% contra las 8%), más a menudo son seguidos por la asistencia social con respecto a los coetáneos crecidos de parejas heterosexuales casadas. En el 40% de los casos han contraído una patología transmisible sexualmente, contra el (8%), son genéricamente menos sanos, más pobres, más inclinados al humo y a la criminalidad.
En conclusión, haciendo referencia al estudio de Mark Regnerus, Di Mauro ha comentado que: “Los niños tienen una gran capacidad de adaptación y por lo tanto pueden crecer ciertamente con padres del mismo sexo, sin embargo, sobre la base de la literatura científica disponible, los niños parecen más aptos a tener una vida adulta con éxito cuando transcurren su entera infancia con sus padres y madres biológicas casadas y especialmente cuando la unión de los padres queda largamente estable”.

http://kaire.wikidot.com/las-adopciones-gay-no-son-preferibles-para-el-nino




http://www.religionenlibertad.com/un-estudio-revela-que-los-ninos-criados-por-parejas-gays-tienen-23185.htm

De la Universidad de Texas (EE UU)

Un estudio revela que los niños criados por parejas gays tienen más dificultades en su edad adulta

La revista científica Social Science Research acaba de publicar un estudio que se puede convertir en el blanco de debate sobre la consecuencia de la educación gay.

Un estudio revela que los niños criados por parejas gays tienen más dificultades en su edad adulta

Mark Regnerus

Actualizado 14 junio 2012

El estudio de un experto de la Universidad de Texas (Estados Unidos) demostró que los niños criados por parejas homosexuales enfrentan mayores dificultades en su adultez, que aquellos criados por una familia estable constituida sobre un hombre y una mujer.
El autor del trabajo científico, Mark Regnerus, dijo a ACI Prensa, el 12 de junio, que su investigación revela “diferencias estadísticas significativas entre adultos que fueron criados en su niñez con una madre que tuvo una relación lésbica y aquellos que dijeron que su madre y su padre biológico estaban, y aún están, casados”.
El estudio de Regnerus, que midió las diferencias en 40 indicadores sociales y personales entre 3.000 estadounidenses de edades entre 18 y 39 años, criados en ocho tipos diferentes de hogares, fue publicado en la edición de junio de la revista Social Science Research.
De acuerdo al documento, los niños criados en hogares homosexuales tienen un promedio más bajo en niveles de ingresos económicos cuando son adultos, y padecen más problemas de salud física y mental, así como mayor inestabilidad en sus relaciones de pareja.
El estudio reveló que los menores criados en este tipo de ambiente mostraron mayores niveles de desempleo, tabaquismo, necesidad de asistencia pública y participación en crímenes.
Para Regnerus, la inestabilidad en el hogar es “un sello” entre los hogares cuyos padres estuvieron involucrados en relaciones sentimentales homosexuales, ya sea que esos hogares estuvieran “dirigidos por una madre o un padre”.
Los hallazgos del científico estadounidense desafían, entre otros, a la información difundida en 2005 por la Asociación Americana de Psicología, que aseguró que “ningún estudio ha encontrado que niños de padres gays o lesbianas sea desfavorecido en ningún aspecto significativo con respecto a niños de padres heterosexuales”.
Según Regnerus, algunos de estos influyentes estudios se han hecho en pocas o no representativas muestras de población, enfocándose en parejas homosexuales blancas, con alto nivel de educación, para obtener conclusiones generales sobre paternidad homosexual.
“La mayoría de las conclusiones sobre paternidad homosexual han sido obtenidas de pequeñas y convenientes muestras, no unas más grandes y al azar”, dijo Regnerus en un comunicado publicado por la Universidad de Texas, el 11 de junio.
Regnerus dijo que “los resultados de ese enfoque han llevado a menudo a los estudiosos de la familia a concluir que no hay diferencias entre niños criados en hogares homosexuales y aquellos criados en otros tipos de familias. Pero esos estudios anteriores han enmascarado inadvertidamente la real diversidad entre las experiencias de padres gays y lesbianas en Estados Unidos”.
El investigador dijo a ACI Prensa que él enfocó el proyecto “sin tener idea sobre las cosas que revelarían los datos”.
Sobre el análisis, Regnerus dijo que “ha revelado una inestabilidad mucho mayor en los hogares con padres que han tenido relaciones homosexuales”.
Al anunciar su estudio, el pasado 10 de junio, Regnerus dijo que su hallazgo más significativo “es, sin duda, que los niños se muestran más aptos para tener éxito como adultos cuando pasan su niñez completa con su padre y madre casados, y especialmente cuando sus padres permanecen casados hasta la actualidad”.
El sociólogo reconoció que su estudio ya ha “agitado un avispero” de “intensa y frecuente” crítica, que él considera como “desproporcionada en relación con las limitaciones del estudio”.
El documento ha sido atacado por el Family Equality Council, Human Rights Campaign, Freedom to Marry, y la Alianza Gay y Lesbiana contra la Difamación.
Regnerus describió el ataque como “desafortunado” que su propio estudio “es de alta calidad y está siendo difamado”.
El experto señaló finalmente que sus resultados deben simplemente sujetarse a las normas de la “ciencia normal”, que “exhibe desacuerdos entre los investigadores acerca de cómo medir esto o aquello”.


http://www.religionenlibertad.com/la-censura-del-lobby-gay-choca-contra-el-respeto-universitario-a-24586.htm

Mark Regnerus fue denunciado en Texas

La censura del lobby gay choca contra el respeto universitario a la investigación científica

El estudio sobre los problemas de los niños educados por parejas homosexuales no incurre en «mala práctica», certifica el comité académico.

11412_el_profesor_mark_regnerus_Actualizado 31 agosto 2012

Cuando el estudio conducido por el profesor Mark Regnerus, de la Universidad de Texas en Austin, obtuvo resultados que los grupos de presión gay consideraron inconvenientes para su causa, pusieron en marcha la máquina de la censura y la difamación.
En concreto, los datos recogidos por Regnerus, profesor de Sociología y publicados en la revista científica especializada Social Science Research, evidenciaban que los niños criados por parejas gays tienen más problemas en la edad adulta.
Llegó entonces la denuncia de un activista gay, Scott Rose, apoyado por distintas asociaciones del conglomerado LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales), que buscaba que fuese sancionado bajo la acusación de “mala praxis” científica. Rose dirigió una carta el 21 de junio al rector de la institución,Bill Powers, acusando a Regnerus de “violación de la ética“.
Ante la ira de esos grupos y las campañas de algunos medios contra Regnerus, el científico recibió elapoyo de dieciocho compañeros de profesión de distintas universidades respaldando la seriedad del estudio y la libertad de investigación como único cauce para el progreso de la ciencia.
Sin embargo, y a pesar de que el trabajo había pasado el exigente fielato del comité de redacción de Social Science Research, la Universidad de Texas abrió en junio pasado un expediente para discernir la acusación contra Mark.
Un informe exculpatorio contundente
Y la pasada semana la comisión se pronunció en favor suyo. Según recoge Catholic News Agency, el encargado del examen, Robert A. Peterson, notificó el 24 de agosto el resultado de su “revisión cuidadosa” de todos los datos disponibles, así como los materiales y la información aportados, y fue tajante en su resolución: “He resuelto que el profesor Regnerus no cometió mala praxis científica. Ninguna de las alegaciones de mala praxis se sustenta sobre datos físicos, materiales escritos o información recogida durante los interrogatorios. Y algunas de las acusaciones iban más allá de los términos de la investigación. No hay ninguna prueba de las acusaciones“.
El comité inquisidor de la Universidad de Texas no entra en el fondo del trabajo de Regnerus, que considera sujeto a la libre discusión de los expertos, sino que exonera a su autor de cualquier pretensión de que haya violado al plantearlo las exigencias del método científico. Para llegar a esa conclusión, la institución académica revisó todos los papeles y ordenadores de Regnerus, así como sus informes y correspondencia, y seleccionó a un panel de expertos y un auditor externo
para la revisión
.
Las autoridades universitarias, por medio del vicerrector Steven W. Leslie, consideraron este miércoles “zanjado” el asunto al aprobar el informe de Peterson.




Y ya por último una RECOPILACIÓN DEMOLEDORA

http://www.religionenlibertad.com/doscientos-estudios-desaconsejan-que-los-gays-adopten-ninos-2872.htm

Los menores pueden padecer trastornos psíquicos

Doscientos estudios desaconsejan que los gays adopten niños

La adopción de niños por parejas de homosexuales es altamente perjudicial para el menor. Le hace más propenso a sufrir crisis de identidad, padecer estrés o trastornos psicológicos de diversa índole. Hazteoir.org presentó este demoledor informe en el Senado con motivo de la votación sobre la adopción de gays y lesbianas.

Actualizado 29 julio 2012

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José Antonio Méndez/ReL

Doscientos estudios desaconsejan que los gays adopten niños

El informe, enviado en 2005 a los 257 senadores en activo, es un compendio de más de doscientos estudios, artículos e investigaciones científicas elaboradas por psicólogos y psicopediatras de todo el mundo. Bajo el título «No es igual. Informe sobre el desarrollo infantil en parejas del mismo sexo», el documento pretende arrojar una visión de carácter netamente científico en un tema tan espinoso como éste.
La conclusión a la que se llega es sencilla: los niños criados por parejas de homosexuales tienen un desarrollo notablemente diferente, y en muchos caso perjudicial, respecto a aquellos que crecen en el seno de una familia tradicional. Algo que contradice los actuales informes en los que se apoyó el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero para dar el visto bueno a la ley que regula el «matrimonio» homosexual.
Graves errores

Y es que, según denuncia el coordinador del informe, Pablo Romeu, esos estudios presentan graves errores metodológicos «que los invalidan para obtener ningún tipo de conclusión». Errores del calado de realizar «una muestra demasiado pequeña, falta de aleatoriedad en la selección, grupos de control inadecuados o usar niños de edades muy tempranas sin realizar un seguimiento evolutivo», afirma Romeu.
De ahí que no sea extraño que los resultados difieran tanto de unos estudios a otros. Los cerca de doscientos presentados en este informe concluyen que los riesgos que conllevan para el menor este tipo de adopciones son suficientes para «evitar que se tomen medidas apresuradas con datos falsos y que ofrecen un punto de partida para el diálogo demasiado politizado», según afirma Romeu.

Problemas de futuro

Unos riesgos que, al tratarse de menores, son especialmente alarmantes. Así, las patologías psicológicas que presentan estos niños redundan en una baja autoestima, estrés o trastornos de identidad sexual. Las relaciones interpersonales se convierten para los pequeños en todo un problema de futuro al sentir un alto grado de inseguridad respecto a su posible vida en pareja y la decisión de tener hijos.
Además, esa inestabilidad personal del niño puede verse reflejada en un rechazo del compañero o compañera del progenitor homosexual que asume el rol del sexo contrario.Esto es, la mujer que asume el rol masculino en una pareja de lesbianas o elhombre que se identifica con el papel de la madre en un «matrimonio » de gays. Así las cosas, y apoyándose en «la bibliografía más relevante que existe hasta la fecha», tanto la plataforma Hazteoir.org como el Instituto de Política Familiar y el Foro Español de la Familia – instituciones colaboradoras en la redacción del informe «No es lo mismo» – aportan datos sobre otros aspectos de la convivencia familiar en parejas del mismo sexo. Según datos oficiales de países europeos como Suecia, que permiten estas uniones, el índice de ruptura e infidelidad es mucho mayor que en parejas heterosexuales.
En el caso de Suecia las cifras son abrumadoras: el índice de ruptura en parejas homosexuales respecto de las heterosexuales es un 37 por ciento superior en los gays y un 200 por cien en las parejas de lesbianas. Una inestabilidad «inherente» a estas uniones, según Romeu, «que no es en absoluto beneficiosa para el menor». Algo que ha unido a la mayoría de la comunidad científica, salvo aquellos que secundaron la ley del Gobierno.


INFORME  BIOMEDICINA [DOCUMENTO]

ESPAÑA. HAZTEOIR.ORG (Ed.) | FONTANA Mónica | MARTINEZ Patricia | ROMEU Pablo

IMFORME  No es igual. Informe sobre el desarrollo infantil en parejas del mismo sexo.

Madrid, 1/05/2005,

ENLACE ]

Resumen: (.pdf, 1358 Kb, 17 p.) La adopción de niños por parejas de homosexuales es altamente perjudicial para el menor. Le hace más propenso a sufrir crisis de identidad, padecer estrés o trastornos psicológicos de diversa índole. Esa es la conclusión que se deduce del demoledor informe presentado por la plataforma ciudadana Hazteoir.org en el Senado ante la futura votación en la Cámara Alta del matrimonio homosexual y la posibilidad de que los gays y las lesbianas puedan adoptar. El informe, que ha sido enviado a los 257 senadores en activo, es un compendio de más de doscientos estudios, artículos e investigaciones científicas elaboradas por psicólogos y psicopediatras de todo el mundo.

DESCARGAR EL COMPENDIO RECOPILATORIO DE 200 ESTUDIOS QUE DESACONSEJAN LA ADOPCIÓN DE NIÑOS POR PAREJAS HOMOSEXUALES

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Claves: uniones homosexuales | adopcion | menores | psicologia

http://www.unav.edu/matrimonioyfamilia/observatorio/indexbase.php?cmd=search4&id=949


¿Cómo son los hijos adoptados por homosexuales? Esto revelan los estudios

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WASHINGTON D.C., 25 Mar. 2015 / 09:34 pm (ACI/EWTN Noticias).- La idea de algunos de que los hijos de parejas del mismo sexo pueden ser igualmente criados que si tuvieran padre y madre, podría ser errada según señalan los resultados de recientes estudios dados a conocer en Estados Unidos.

El experto de la Universidad de Princeton, el profesor John B. Londregan, que ha reunido los estudios en un libro suyo de reciente publicación, afirma que “la Asociación Americana de Psicología ha declarado que no hay diferencias en la capacidad de paternidad de las parejas del mismo sexo en comparación a las parejas heterosexuales casadas”.

En declaraciones a CNA –agencia en inglés del grupo ACI– el catedrático explica sin embargo, que “esta afirmación se basa esencialmente en la evidencia de estudios que usan pequeñas ‘muestras de conveniencia’ lo que distorsiona el efecto de la investigación y lleva a un mensaje errada al debate público”.

El libro de Londregan, que enseña política y asuntos internacionales en Princeton, se titula “No Differences? How Children in Same-Sex Households Fare” (¿No hay diferencias? ¿Cómo se comportan los niños en hogares del mismo sexo?)

Publicada por el Instituto Witherspoon, cuya sede se ubica en el campus de Princeton en Nueva Jersey, los estudios citados en el libro muestran algunas diferencias estadísticas entre los niños criados por padres homosexuales y los niños criados por padres heterosexuales.

Por ejemplo, los hijos criados en hogares homosexuales tienden a tener los mismo problemas que los hijos de madres solteras como el desempleo, el abandono escolar y el consumo de drogas.
Londregan considera que la “relativa inestabilidad” de las parejas homosexuales comparada con la de los padres heterosexuales podría ser el factor primario en las cosas que van logrando los hijos.

También explicó que en las investigaciones hay dificultades para obtener buenos resultados porque hay pocos padres del mismo sexo que críen hijos. Un investigador debe tener un gran número de personas para sacar una conclusión, indica.

Algunos de los trabajos del libro muestran análisis realizados por los autores, mientras que otros examinan la verosimilitud de algunos estudios sobre la estructura familiar, especialmente los relacionados a la capacidad de crianza de las parejas del mismo sexo.

Uno de los textos, escrito por Loren Marks, especializada en estudios sobre la familia en la Universidad Estatal de Lousiana, se centra en la postura de la Asociación Americana de Psicología, quienes señalan que la crianza de los padres homosexuales es tan efectiva como la de las parejas heterosexuales.

Marks descubrió que muchos de los estudios enfocados en la crianza por padres del mismo sexo utilizan muestras pequeñas de solo una o dos docenas de parejas homosexuales y otra con un número similar de parejas heterosexuales. De ese modo el tamaño de la muestra no constituye una población representativa y ocasiona una distorsión en el análisis estadístico.

Muchos de los pequeños estudios fallan al utilizar un grupo suficiente de comparación de padres heterosexuales o al comparar “muchas parejas de lesbianas con educación con progenitores de diferente sexo que están solteros”, comentó Londregan.

El sociólogo de Stanford, Mark Rosenfeld, analizó las cifras de un censo realizado en el año 2000 e indicó que no hay diferencias en los resultados entre los hijos criados por padres homosexuales y aquellos criados en familias heterosexuales.

Rosenfeld argumentó que deben separarse en dos grupos los datos sobre los niños adoptados con los niños que cambian constantemente de casas de acogida. En primer lugar porque indican la inestabilidad de la familia y porque las parejas del mismo sexo tienden a adoptar niños con problemas.
Sin embargo, esta aproximación niega la posibilidad de que la inestabilidad familiar sea “un mecanismo importante por el cual los hijos de padres del mismo sexo puedan resultar peor que aquellos con padres casados heterosexuales”, indica Londregan.

Otro estudio señala que las madres del mismo sexo tienen dos veces más posibilidades de terminar su relación en comparación a los padres heterosexuales casados.

El investigador Douglas Allen, revisando información del censo de Canadá de 2006, encontró que los chicos en la parte final de la adolescencia y que han sido criados por lesbianas concluyen la secundaria casi en la misma tasa que los criados por madres solteras, de la misma forma que los hijos criados por una pareja de gays concluyen la secundaria en la misma tasa que los criados por hombres solteros. Estos son “déficits significativos” en comparación a los hijos criados por un hombre y una mujer.

Allen también descubrió que las hijas criadas por hogares del mismo sexo resultan peor que los hijos, una disparidad no evidente en otra estructura familiar que él ha estudiado.

Otro estudio se refiere luego a la investigación hecha por el sociólogo de la Universidad de Texas, Mark Regnerus de 2012, que se realizó con más de 15 mil jóvenes y jóvenes adultos para analizar su niñez, identificando si sus padres habían tenido o no una relación con alguien del mismo sexo.

La investigación encontró diferencias “estadísticamente significativas” en 25 de cada 40 resultados entre los hijos adultos de padres heterosexuales y los hijos adultos de madres que tuvieron alguna vez relaciones con personas del mismo sexo. El estudio fue muy criticado por el lobby LGTB, que se quejó formalmente ante la Universidad, algo que la Casa de Estudios rechazó.

https://www.aciprensa.com/noticias/como-son-los-hijos-adoptados-por-homosexuales-esto-revelan-los-estudios-85128/





 

Niños criados por homosexuales sufren graves desequilibrios psicológicos y emocionales

Ultima Modificacion: 2015-02-17 07:41:07
Por fin la verdad científica
 
Durante los últimos años una persistente propaganda quiso hacer creer que los llamados niños“homoparentales”, es decir criados por parejas del mismo sexo, se desarrollan igual que los hijos de familias normales. Pero ahora, la ciencia confirma las evidencias del sentido común y echa por tierra esa presunción.
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Una de las investigaciones más completas producidas hasta ahora sobre el tema es el Estudio sobre Nuevas Estructuras Familiares a cargo del Profesor Mark Regnerus, de la Universidad de Texas. La primera entrega de dicho trabajo, publicada en marzo de este año, ha revelado que, a diferencia de los niños educados en sus familias biológicas, los niños criados por padres homosexuales y lesbianas sufren en la edad adulta serias consecuencias negativas de carácter psicológico, emocional y hasta económico(1).
El Profesor Regnerus subraya las carencias en estudios más antiguos sobre los cuales se apoyan los militantes del homosexualismo, que reivindican para parejas del mismo sexo un supuesto derecho al matrimonio y a la adopción de niños. “La pretensión empírica de que no existe ninguna diferencia notable [entre paternidad homosexual y heterosexual] debe desaparecer”, concluye Regnerus en su trabajo, publicado por la revista “Social Science Research”(2).
Presiones pseudo científicas a favor de la “homoparentalidad”
Estudios anteriores, hoy desacreditados, habían servido para obtener en varios países decisiones jurídicas a favor de adopciones de niños por homosexuales. Por ejemplo, en un caso visto por la Corte Europea de Derechos Humanos el año 2008, denominado “E.B. contra. Francia”, intervinieron grupos de presión defendiendo el “derecho” de parejas homosexuales a adoptar, basados en un informe de la Asociación Psicológica Norteamericana (APA, por sus siglas en inglés) del año 2005, según el cual no existiría “ninguna prueba científica objetiva que justifique un trato diferenciado” a parejas del mismo sexo que quieren adoptar, “ya que … todos los estudios científicos serios han mostrado que los niños de padres homosexuales o lesbianas no son más susceptibles de sufrir problemas emocionales o de otros tipos, que los niños de padres heterosexuales”(3).
De la misma forma, durante el tristemente célebre proceso “Karen Atala contra Chile”, un amicus curiae presentado por 16 grupos de presión argumentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que la Academia Norteamericana de Pediatría “reconoce que una cantidad considerable de literatura profesional proporciona evidencias de que los niños con padres que son homosexuales pueden tener las mismas ventajas y las mismas expectativas para la salud, adaptación y desarrollo que los niños cuyos padres son heterosexuales” (4).
La realidad se impone
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Ahora, sin embargo, el exhaustivo estudio del Profesor Regnerus pulveriza este mito. Basado en el examen de aproximadamente 3000 adultos provenientes de ocho estructuras familiares diferentes, y respaldado por 40 criterios sociales y psico-emocionales de evaluación, concluye que los niños que crecieron en familias biológicamente intactas son en general mejor educados; tienen mejor salud mental y física; caen menos en las drogas; se envuelven menos en actividades criminales y se afirman felices, más frecuentemente que los criados por homosexuales.
Los resultados más negativos se refieren a niños procedentes de las llamadas “familias homoparentales” de lesbianas. Estos resultados contradicen discutibles informes según los cuales los niños criados por lesbianas se desarrollarían tan bien como los niños de familas normales, o hasta mejor que éstos. El estudio del Profesor Regnerus muestra los efectos negativos de este tipo de paternidad en 25 de los 40 criterios seleccionados para sus investigaciones. Por ejemplo, revela que al llegar a adultos los niños homoparentales han sido más frecuentemente víctimas de abusos sexuales (23% de los niños de madres lesbianas han sufrido abusos por un padre o un adulto, contra 2% de los niños de parejas normales); tienen menos salud física; quedan sujetos a depresión y caen en el consumo de droga con mucha mayor frecuencia que los niños normales, además de que no consiguen empleo: 69% de los niños de familias homoparentales lesbianas dependen de ayudas sociales, contra 17% de los que proceden de parejas casadas.
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Esta investigación echa por tierra las conclusiones del tan publicitado informe de la APA, que pretendía que “Ningún estudio ha concluido que los niños de padres homosexuales o lesbianas tengan cualquier desventaja significativa en relación con los niños de padres heterosexuales” (5).
¿Puede el árbol malo dar frutos buenos?
Los estudios anteriores comparaban los niños criados por homosexuales a niños que vivían otras situaciones anómalas (de familas “recompuestas”, o de padres solos). Las investigaciones del Profesor Regnerus, en cambio, los comparan sólo con niños criados por sus padres biológicos casados. Y sus conclusiones son mucho más realistas, porque se apoyan en informaciones proporcionadas por los mismos niños, y no sobre las suministradas —y tantas veces maquilladas— por sus padres.
Otro estudio reciente confirma que el controvertido informe de la APA no es confiable. Loren Marks, Profesor asociado a la Louisiana State University, después de una cuidadosa revisión de los 59 estudios en que se basó tal informe, concluyó que el mismo “no se justifica empíricamente”, pues adolece de serias deficiencias metodológicas, como la falta de muestras representativas y otras(6).
En resumen, el estudio de la Universidad de Texas demuestra que los niños adoptados por homosexuales sí sufren desequilibrios psicológicos y emocionales que afectan negativamente su vida adulta. Y no podría ser de otra manera, ya que “el árbol malo no puede dar frutos buenos” (cfr. Mateo 7, 18): la homosexualidad es un grave desorden moral, del cual no puede resultar ningún bien. Por esa razón, por el bien de nuestros niños, el Perú debe rechazar categóricamente cualquier intento de permitir adopciones a parejas del mismo sexo.

 

Notas de pié de página

(1) Ver: http://www.c-fam.org/fridayfax/volume-15/study-shows-homosexual-parenting-not-equal-to-heterosexual-marriage.html
(2) REGNERUS, Mark. How different are the adult children of parents who have same-sex relationships? Findings from the New Family Structures Study. Disponible en http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0049089X12000610 y en la edición impresa de “Social Science Research”, vol. 41, No. 4, julio de 2012, pp. 752-770.
(3) http://www.ilga-europe.org/home/how_we_work/litigation/ecthr_litigation/interventions/e_b_v_france_written_comments _of_fidh_ilga_europe_baaf_and_apgl_3_june_2005_adoption_by_lesbian_woman_as_an_individual, puntos 25 y 26.
(4) http://www.iglhrc.org/binary-data/ATTACHMENT/file/000/000/564-1.pdf. La referencia es de AMERICAN ACADEMY OF PEDIATRICS. Coparent or Second-Parent Adoption by Same-Sex Parents, “Pediatrics”, Vol. 109, No. 2, febrero de 2002, pp. 339 -340.
(5) AMERICAN PSYCHOLOGICAL ASSOCIATION. Lesbian & Gay Parenting, Washington DC, 2005, p.15
(6) MARKS, Loren. Same-sex parenting and children’s outcomes: A closer examination of the American psychological association’s brief on lesbian and gay parenting, “Social Science Research”, Vol. 41, No. 4, Julio de 2012, pp. 735–751. Disponible en http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0049089X12000580.

http://www.cruzadacentrocultural.org/articulo-ninos-criados-por-homosexuales-sufren-graves-desequilibrios-psicologicos-y-emocionales



MÁS SOBRE EL INFORME REGNERUS

Nuevo informe: “los hijos de parejas gays o lesbianas están en desventaja” ante “los criados por padres biológicos”

Las conclusiones de un nuevo informe avalado por un influyente grupo de científicos sociales sobre el comportamiento de niños criados por homosexuales

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Las conclusiones de un nuevo informe avalado por un influyente grupo de científicos sociales sobre el comportamiento de niños criados por parejas del mismo sexo y el de los criados por padres biológicos ha causado un gran revuelo entre las organizaciones del homosexualismo político en Estados Unidos.

El estudio, elaborado por el destacado profesor Mark Regnerus, sociólogo del Centro de Investigación sobre la Población, de la Universidad de Texas, junto a ocho científicos de las ciencias sociales de distintas universidades norteamericanas, concluye que los jóvenes que han crecido en hogares formados por parejas del mismo sexo son más proclives a padecer problemas mentales, relaciones menos estables y mayor tasa de criminalidad.

“La estadística muestra con cierta claridad que los hijos criados por padres gays o lesbianas están, en promedio, en una desventaja significativa cuando se comparan con los hijos criados por sus padres biológicos, casados, en familias intactas”, afirma Regnerus en su informe.

El ‘Estudio de las Nuevas Estructuras Familiares (New Family Structures Study)’, cuyos contenidos fueron validados y difundidos por la prestigiosa revista científica Social Science Research, se ha basado en el análisis de miles de datos obtenidos con una encuesta realizada el año 2011 a 2.988 jóvenes de 18 a 39 años.

En la muestra había personas criadas por adultos, padres biológicos o no, que en algún momento de sus vidas tuvieron o mantenían en el momento de la encuesta una relación homosexual.

El sondeo se aplicó también a jóvenes de perfiles similares, pero criados en otros entornos familiares como familias naturales, adoptivas, divorciados o monoparentales. El número de entrevistados, diversidad y rigor estadístico hacen de esta encuesta el instrumento de medición más fiable a día de hoy.

Los riesgos de crecer en una familia gay o lesbiana

Las conclusiones del estudio realizado por Regnerus, donde se afirma que se expone a graves riesgos a los niños que son adoptados o criados por parejas del mismo sexo, no dejan lugar a muchas dudas.

“Los niños criados en hogares homosexuales tienen un promedio más bajo en niveles de ingresos económicos cuando son adultos, y padecen más problemas de salud física y mental, así como mayor inestabilidad en sus relaciones de pareja”, advierte.

Además, un 40 % de los hijos de parejas gay o lesbianas ha contraído una enfermedad de transmisión sexual, mientras en los de parejas heterosexuales el porcentaje es del 8%. El 12% de los encuestados que crecieron con parejas del mismo sexo ha pensado en el suicidio, frente al 5% de los hijos criados por un hombre y una mujer.

Y los hijos de parejas del mismo sexo, prosigue el estudio, recurren con mayor facilidad a la psicoterapia y requieren mayor asistencia social (19% frente a 8%). A menudo son desempleados (28% contra 8%), son normalmente más pobres, menos saludables, más propensos al tabaquismo y a la criminalidad.

El profesor Regnerus señaló que los hijos de parejas lesbianas difieren en un grado estadísticamente significativo respecto de los hijos criados en familias biológicas intactas en 25 de los 40 aspectos medidos por el Estudio. De igual manera, los hijos de parejas gay ostentan un grado estadísticamente significativo en 11 de los 40 aspectos medidos, en comparación con el resto de las familias.

Los hallazgos del grupo académico liderado por Regnerus cuestionan categóricamente la validez de los 59 estudios citados por la Asociación Psicológica Americana (APA) que, con un número muy inferior de casos y menor cruce de datos, afirmaban que no existían desventajas para los niños criados por padres gay o lesbianas.

Por el contrario, el informe hace un balance de los estudios registrados durante los últimos 10 años y correspondiente discusión académica sobre el tema, señalando que ninguno de esos estudios es metodológicamente fuerte para poder sostener la posición de la APA.

¿Quién defiende los derechos de estos niños vulnerados?

Ante la evidencia de las conclusiones del estudio de Regnerus, cabe plantearse la pregunta de quién defiende los derechos vulnerados de los niños que crecen enhogares con parejas del mismo sexo.

No piensan del mismo modo las organizaciones del homosexualismo político, que han puesto el grito en el cielo ante un informe que, según ellos, es equivocado hasta el extremo de exigir a la propia Universidad de Texas que organice una comisión docente que vuelva a analizar los resultados de la investigación, llegándose incluso al extremo de incautar la computadora personal del profesor Regnerus.

Sin embargo, la comunidad científica internacional ha reaccionado por boca de un influyente grupo de científicos sociales, entre ellos Michael Emerson, Christian Smith, Rodney Stark, W. Bradford Wilcox y Bradley Wright, que defienden la validez y certeza del estudio de Regnerus.

En una declaración pública emitida el 24 de agosto, la comisión académica investigadora exigida a la Universidad de Texas concluyó que, después de “una cuidadosa revisión de los datos manejados en el estudio (…) el profesor Regnerus no ha cometido mala praxis científica”.

Perder uno de los referentes

Por otra parte, dada la postura políticamente correcta que ha invadido la sociedad actual ante las presiones del homosexualismo político, hay que preguntarse qué se sabe sobre las consecuencias de que los niños criados por parejas del mismo sexo pierdan uno de los referentes naturales para su desarrollo integral.

Se sabe sobre el hecho innegable de que muchas personas sienten atracción por personas del mismo sexo. Sin embargo, no se ahonda tanto en el hecho de que no varían sustancialmente las pautas de conducta masculina y femenina; en el sentido de que las parejas formadas por hombres son mucho más inestables y promiscuas que las parejas femeninas, que tienden a ser más estables que las formadas por gays.

Así, el comportamiento afectivo de la mujer se mantiene en mayor medida en el caso de las lesbianas, mientras el comportamiento sexual de los hombres se mantiene entre los gays. Y sobre todo ellos no se ha estudiado prácticamente nada, desde la teoría genética a la teoría conductual, incluidas las teorías intermedias.

Lo que sí parece evidente es que necesariamente hay una parte conductual, de cultura adquirida, que puede ser del cien por cien de la población homosexual o de una parte, pero que existe.

Una segunda cuestión nos plantea algo muy importante: el hijo de una pareja homosexual pierde todo referente de lo que es el carácter masculino o el carácter femenino. Y esto es muy grave porque, como muestran estudios como el citado en esta información, este niño tendrá serias dificultades de comprensión y de relación a partir de la adolescencia.

Al mismo tiempo, hay que considerar en esos niños el tiempo anterior a la adolescencia, en que se encuentran con un referente de dos padres o dos madres, mientras el resto de los niños presumen de ambos, lo que de alguna manera le hace diferente.

Esta cuestión no es menor, y en el caso de Suecia ha llegado al extremo de, para normalizar estas situaciones, crear escuelas exclusivas para homosexuales, porque había muchos niños que crecían con problemas ante una simple y lógica pregunta: ¿dóndeestá tu padre o tu madre?

Pero la solución ha dado lugar a un segundo problema, la creación de centros que, de alguna manera, no dejan de ser una especie de guetos.

Por último, hay que hacer referencia a una gran paradoja: los mismos que critican la educación diferenciada, que ocupa solo una parte breve de la vida de los chicos y chicas, son al mismo tiempo unos entusiastas de las parejas del mismo sexo con hijos, lo que implica una educación en la que está segregado el hombre o la mujer.

http://www.forumlibertas.com/nuevo-informe-los-hijos-de-parejas-gays-o-lesbianas-estan-en-desventaja-ante-los-criados-por-padres-biologicos/

 

LOS ESTUDIOS DE ADOPCIÓN EN PAREJAS HOMOSEXUALES: MITOS Y FALACIAS HOMOSEXUAL PARENTING STUDIES: MYTHS AND FALLACIES

Jokin de Irala1,2, Cristina López del Burgo1 1 Medicina Preventiva y Salud Pública. Facultad de Medicina. Universidad de Navarra 2 Instituto de Ciencias para la Familia. Universidad de Navarra Instituto de Ciencias para la Familia. Universidad de Navarra Irunlarrea 1, 31008 Pamplona Navarra, España TEL: 948 42 56 00 (ext. 6216) FAX: 948 42 56 49 E-MAIL: jdeirala@unav.es

http://www.aebioetica.org/rtf/06-BIOETICA-61.pdf

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377Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias
LOS ESTUDIOS DE ADOPCIÓN EN PAREJAS
HOMOSEXUALES: MITOS Y FALACIAS
HOMOSEXUAL PARENTING STUDIES: MYTHS
AND FALLACIES

Resumen

A la hora de legislar sobre las adopciones de niños, es preciso tener en cuenta
la evidencia científi ca publicada sobre cuál es la mejor opción para estos niños. Por
ello, es primordial interpretar correctamente los estudios científi cos, examinando los
aspectos metodológicos que pueden afectar a su validez y aplicando los criterios de
calidad de la medicina basada en evidencias. Tras analizar, con estos criterios, dos
revisiones exhaustivas, que incluyen artículos publicados hasta 2004, y los estudios
posteriores publicados durante 2004 y 2005, se puede concluir que el entorno edu-cativo más óptimo para niños y niñas sigue siendo el de una pareja heterosexual
establemente comprometida en el matrimonio. No hay ningún estudio, satisfacto-riamente realizado desde el punto de vista metodológico, que avale la inocuidad o
la indiferencia de la adopción de niños por parejas del mismo sexo. Por el contrario,
existen estudios aceptablemente diseñados que indican que los niños criados por
parejas del mismo sexo presentan peores valores en diferentes indicadores de salud
378 Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª

Jokin de Irala y Cristina López del Burgo

o sociabilidad. Así mismo, la evidencia científi ca también cuestiona la idoneidad de
las parejas del mismo sexo para adoptar niños, debido a factores como problemas de
salud mental, inestabilidad de la pareja y estilos de vida más arriesgados. No parece
prudente modifi car las leyes sobre las adopciones de niños sin tener en cuenta todas
estas evidencias.

Palabras clave: adopción, homosexual, heterosexual, mismo sexo, paternidad.
Abstract

When it comes to legislating on children adoption, it is necessary to take into
account the published scientifi c evidence about the best options for these children.
It is therefore essential to correctly interpret the scientifi c studies by examining me-thodological aspects that could have a negative effect on validity and by applying
the criteria of evidence based medicine. After analysing two exhaustive reviews, that
included studies published until 2004, and additional studies published during 2004
and 2005, we conclude that the best option for children is still the household of a
stable married heterosexual couple. There are to date no studies that are methodo-logically sound enough to confi rm that adoptions from same-sex couples are not a
disadvantage, or are at least indifferent, for the adoptive children. However, there
are quite well designed studies that suggest that children brought up by same-sex
couples develop worse social and health outcomes. Scientifi c evidence also sheds
doubt on the suitability of same-sex couples for adopting children because of some
factors such as mental health problems, less stability and riskier life-styles. It does
not seem sensible to change the children adoption laws without taking account all
these scientifi c evidences.
Key words: adoption, homosexual, heterosexual, same-sex, parenting.
1. Introducción
En España ya está vigente la ley que  equipara las uniones entre personas del
mismo sexo con el matrimonio entre va-rón y mujer. Es importante recordar que
uno de los posibles efectos directos de esta ley es que puede conllevar el derecho
a que estas parejas adopten niños. Además, tiene el efecto de institucionalizar la
idea de que no es tan importante para un niño que tenga un padre y una madre.
No podemos obviar que son los intereses de los adoptados, y no los de
los adoptantes, los que deben de guiar
el espíritu de toda ley de adopción.
Así, la Convención de los Derechos del
Niño señala que «Los Estados Partes que
reconocen o permiten el sistema de adopción
cuidarán de que el interés superior del niño
sea la consideración primordial»; mientras
que la Declaración de los Derechos del
Niño dice que «el interés del niño debe
ser el principio rector de quienes tienen la
379Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias
responsabilidad de su educación y orienta-ción».
Si se acepta que la sociedad y las au-toridades tienen el deber de garantizar
para niños y niñas la mejor adopción
posible, no habría que perder de vista
lo aprendido de los estudios científi cos
sobre el efecto de los diferentes modelos
parentales existentes actualmente y sobre
las experiencias que ya empiezan a apare-cer en la literatura científi ca con niños y
niñas que han sido adoptados por parejas
del mismo sexo.
La correcta interpretación de los estu-dios científi cos se convierte en un asunto
primordial porque no es infrecuente que
se quiera desinformar demagógicamente
al público afi rmando, por ejemplo, que es
mejor que un niño sea adoptado por una
pareja de homosexuales en vez de vivir
en un hogar de heterosexuales donde hay
violencia doméstica o cualquier otro pro-blema que le perjudique, como si tuviéra-mos que elegir entre estas dos situaciones.
Es verdad que, al igual que cualquier
cuestión biomédica, los estudios sobre
las adopciones suelen arrojar resultados
contradictorios y se hace por ello espe-cialmente necesaria su revisión crítica con
criterios de medicina basada en eviden-cias para evitar que sean utilizados con
fi nes partidistas. Como ejemplo, podemos
señalar que en España se ha utilizado un
estudio realizado por el departamento de
Psicología evolutiva y de la Educación de
la Universidad de Sevilla, para apoyar la
tesis de que no hay diferencias entre los
hijos adoptados por parejas homosexua-les y los de matrimonios heterosexuales.
Sin embargo, dicho estudio adolece de
graves defi ciencias metodológicas como
son un tamaño muestral insuficiente
y la correspondiente falta de potencia
estadística necesaria para hallar algunas
diferencias aunque existieran, un sesgo
de selección y un insufi ciente tiempo de
seguimiento.
A continuación vamos a resumir las
revisiones que se han publicado sobre
estas cuestiones atendiendo a tres varia-bles importantes a la hora de valorar la
adopción de niños y niñas por parejas del
mismo sexo. No olvidemos que se trata
de buscar el mejor entorno educativo para
niños y niñas adoptados:
1) ¿Existen evidencias científicas que
demuestren que el mejor entorno
para un niño es crecer en el seno de
una pareja heterosexual establemente
comprometida en el matrimonio?
Esta pregunta debe responderse a
igualdad de otras circunstancias como
pueden ser el nivel de instrucción de
los padres, su nivel socio económico,
su estado civil, la edad, etc. Es decir,
se debe ajustar por las variables de
confusión pertinentes.
2) ¿Existen características en personas con
actividad homosexual que pudieran
considerarse más bien específi cas a
la homosexualidad y que fueran a su
vez criterios de falta de idoneidad para
que estas personas fueran adoptantes?
Por ejemplo, pueden existir parejas de
personas de 17 años tan maduras que
serían capaces de adoptar a un niño en
buenas condiciones. Sin embargo, la
corta edad es en principio un criterio
de exclusión para ser adoptante, ya que
380 Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Jokin de Irala y Cristina López del Burgo
la ley debe garantizar que los adoptan-tes sean lo sufi cientemente maduros
para esta tarea y debe basarse en el
hecho general de que es más probable
encontrar la madurez y la estabilidad
cuando se es mayor de edad.
3) Hay experiencias internacionales de
niños o niñas que ya han sido adop-tados por parejas del mismo sexo y
se publican estudios comparando di-ferentes características de estos niños
con los que viven en el seno de ma-trimonios de heterosexuales. ¿Qué se
puede deducir de estas experiencias?
Analizaremos estos aspectos de la
siguiente manera: en un primer tiempo
examinaremos dos estudios de revisión
exhaustivos publicados en el 2004 y en
el 2005, y en un segundo tiempo analiza-remos los trabajos científi cos publicados
con posterioridad a dichas revisiones. La
revisión de estos estudios más recientes
las realizaremos atendiendo a criterios de
calidad de la medicina basada en eviden-cias. En la edición 2002-2003 de la «US
Task Force», la calidad de la evidencia se
describe sin hacer referencias específi cas a
diseños concretos de estudios y más bien
centrándose en características concretas
de la metodología empleada para imple-mentarlos1. La calidad de la evidencia se
clasifi ca de la siguiente manera:
Calidad buena: la evidencia incluye resul-tados consistentes de estudios bien
diseñados e implementados en pobla-ciones representativas y que valoran
efectos sobre desenlaces relacionados
con la salud.
Calidad aceptable: la evidencia es sufi ciente
para determinar el efecto sobre desen-laces relacionados con la salud pero la
fuerza de la evidencia está limitada
por el número, calidad o consistencia
de los estudios individuales, por la di-fi cultad de generalizarlos a la práctica
rutinaria o por la naturaleza indirecta
de la evidencia sobre los desenlaces
relacionados con la salud.
Calidad pobre: la evidencia es insufi cien-te para valorar los efectos sobre los
desenlaces relacionados con la salud
porque el número de estudios o su
potencia es limitado, porque existen
problemas importantes en su diseño o
implementación, por la falta de infor-mación en algún aspecto de la cadena
de la evidencia o por falta de informa-ción sobre desenlaces importantes.
2. Resumen de dos revisiones científi cas
exhaustivas
Antes de examinar las dos revisiones
científi cas publicadas en 2004 y 2005, es
importante tener en cuenta los siguientes
aspectos metodológicos que pueden afec-tar a la validez de un estudio y, por ello,
de sus conclusiones2.
1 U.S. Preventive Services Task Force Rat-ings: Strength of Recommendations and Quality
of Evidence. Guide to Clinical Preventive Services,
Third Edition: Periodic Updates, 2000-2003. Agency
for Healthcare Research and Quality, Rockville,
MD. Disponible en: http://www.ahrq.gov/clinic/
3rduspstf/ratings.htm
2 De Irala J, Martínez-González MA, Seguí-Gómez M. Epidemiología aplicada, Ariel, Barcelona,
2004.
381Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias
(a) La selección de las muestras compara-das:
Por ejemplo, no sería adecuado
comparar una muestra de parejas del
mismo sexo que fueran voluntarios para
el estudio, con parejas heterosexuales
aleatoriamente elegidas de un conjunto
determinado. En muchos estudios se
seleccionan a personas con sentimientos
homosexuales que no son representa-tivos de esta población. La motivación
y origen de las muestras comparadas
deberían ser lo más parecido posibles o
al menos se debería ajustar, con métodos
estadísticos, por las posibles diferencias.
En defi nitiva, el «grupo control» en la
comparación debe ser el adecuado. No
sería adecuado, por ejemplo, comparar
al hijo cuidado por dos lesbianas bien
situadas socialmente con el hijo de una
madre soltera, divorciada o separada
para declarar que «no hay diferencias
entre ambas situaciones». En cualquier
caso, habría que compararlo con la situa-ción ideal del matrimonio estable entre
varón y mujer.
(b) El ajuste pertinente de las variables de
confusión
Es preciso controlar mediante métodos
estadísticos aquellas variables que pudie-ran alterar los desenlaces que estamos
comparando. La situación ideal sería
comparar dos grupos de familias donde
la única diferencia fuera que en un caso
las parejas son del mismo sexo mientras
que en el otro son heterosexuales. Pero
también hay que tener en cuenta que no
es lo mismo una pareja de heterosexuales
que cohabitan que otra establemente com-prometida en el matrimonio. La mayoría
de los trabajos prescinden de análisis
multivariables (utilizados para el ajuste
de variables de confusión).
(c) Estudio de las variables de interés
Con cierta frecuencia no se estudian
todas las variables que serían pertinen-tes para responder a la pregunta de la
adecuación de la adopción por parejas
del mismo sexo. En muchas ocasiones
las conclusiones tienden a ser demasiado
generales y abarcan aspectos que no se
desprenden realmente de los datos.
(d) Tamaño muestral
El tamaño muestral debe ser sufi cien-te, sobre todo cuando se pretende concluir
que «no hay diferencias entre los grupos
comparados». Un tamaño muestral pe-queño reduce la potencia del estudio, es
decir, la probabilidad de detectar como
estadísticamente signifi cativa una dife-rencia que realmente existe. La ausencia
de diferencias estadísticamente signifi ca-tivas en estudios con escasa potencia no
quiere decir que los grupos comparados
sean iguales.
(e) Representatividad de la muestra y gene-ralización de resultados
A la hora de establecer «característi-cas» en un colectivo determinado, sería
preferible estudiar a muestras represen-tativas.
382 Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Jokin de Irala y Cristina López del Burgo
Se han realizado pocos estudios en
hogares compuestos por dos homo-sexuales masculinos, mientras se están
generalizando los datos de estudios
realizados con lesbianas a «todos los
homosexuales».
(f) Tiempo de seguimiento
El tiempo de seguimiento debe ser
sufi ciente para poder observar ciertos
desenlaces como la orientación sexual de
los hijos, su integración social, los posi-bles problemas en la adolescencia, etc.
(g) Valoración adecuada de la exposición y los
subsiguientes desenlaces
Algunos niños y niñas han crecido
en un hogar de heterosexuales hasta que
uno de los padres declara su homose-xualidad y antes de vivir en un hogar de
personas del mismo sexo. Esto no puede
de ninguna manera representar el efecto
que puede tener sobre un menor el ser
adoptado por una pareja del mismo sexo.
Se hace más difícil en este caso distinguir
qué efectos estudiados en los menores se
deben al entorno familiar inicial o al más
reciente.
(h) Validación de los instrumentos de me-dida
Con cierta frecuencia, los instrumentos
(por ejemplo, cuestionarios) utilizados
en los estudios no han sido validados
y no se ha demostrado su capacidad de
reproducibilidad. Por ejemplo, no sería
correcto limitar las observaciones a «im-presiones subjetivas de los hijos, de los
padres heterosexuales o de parejas del
mismo sexo».
(i) Sesgos de información
En algunos trabajos no se respeta el
anonimato de los participantes al recoger
la información y esto se asocia a sesgos
como el de obsequiosidad o el de acep-tabilidad social.
La literatura científi ca, corroborada
por las revisiones que examinamos a
continuación, coincide en señalar que
el matrimonio heterosexual estable es el
entorno educativo más idóneo en compa-ración con cualquier alternativa existente
en la actualidad (hogares monoparentales,
con pareja de heterosexuales en cohabita-ción o con parejas del mismo sexo). Estos
resultados se confi rman para una varie-dad de indicadores: indicadores escolares
y académicos como los niveles adquiridos
de lenguaje, matemáticas o el menor fraca-so académico; mayor integración social y
sociabilidad; menor abuso de sustancias;
menor delincuencia o problemas con la
ley; menor frecuencia de trastornos del
comportamiento alimentario como la
anorexia o la bulimia; mejor salud mental
y autoestima; mejor proceso del desarrollo
de la identidad sexual y menos conductas
sexuales arriesgadas (sexualidad precoz,
bajo el efecto de sustancias como el aclco-hol o drogas, de tipo promíscua y, en con-secuencia, con mayor riesgo de infectarse
por enfermedades de transmisión sexual
o de embarazos imprevistos).
Sin embargo, lo expuesto anteriormen-te no quiere decir, de ninguna manera,
383Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias
que otros modelos de familia, como las
familias monoparentales, son necesa-riamente malos. Se trata simplemente
de constatar que la evidencia científi ca
demuestra que el lugar más idóneo para
que crezca un niño, en términos genera-les, es en el seno de una familia estable,
constituida por un varón y una mujer
casados, con los que comparten un sen-timiento y lazo profundo de pertenencia.
Aunque sea obvio que otras alternativas
de entornos educativos logren su obje-tivo, sería una irresponsabilidad perder
de vista cuál es, de hecho, el entorno
educativo realmente más apropiado, ya
que éste debe ser especial y prioritaria-mente protegido y alentado por encima
de cualquier otra opción.
El primer trabajo de revisión que va-mos a comentar es el de George A. Rekers,
profesor de Neuropsiquiatría y Ciencias
del Comportamiento de la Facultad de
Medicina de la Universidad estadouni-dense de Carolina del Sur. El informe,
titulado «Review of research on homosexual
parenting, adoption and foster parenting», se
basa en la revisión de unos 270 estudios y
textos3. Las conclusiones de esta revisión
son las siguientes:
1. Los niños y niñas adoptados o en cus-todia en hogares de acogida presentan
una mayor frecuencia de problemas
psicológicos y de conducta que los
niños y niñas de la población general
(por ejemplo, ansiedad y depresión
por el proceso de separación de sus
seres queridos, fallecimiento de pa-dres, problemas emocionales por el
abandono o los abusos, etc.). Padecen,
además, las tensiones propias de las
necesarias intervenciones oficiales
(contacto con cuidadores y agencias
de adopciones, adaptación a nueva
familia y entorno, etc.). Por ello, las
autoridades tienen la obligación de
eliminar cualquier riesgo adicional
de factores estresantes, de fuentes de
inestabilidad familiar o de privaciones
evitables.
2. Investigaciones empíricas y experien-cias clínicas demuestran que los hoga-res con adultos que tienen relaciones
sexuales de tipo homosexual intro-ducen inherentemente más factores
estresantes a los niños y niñas adop-tados porque estos adultos presentan
más problemas psicológicos, como la
ansiedad, la depresión, ideas e intentos
de suicidio, suicidio y desórdenes de la
conducta. También se dan con mayor
frecuencia el abuso de sustancias y la
violencia en la pareja. Son sustancial-mente menos estables que las familias
heterosexuales y privan a los niños y
niñas de los benefi cios de tener padres
relativamente mejor ajustados desde
el punto de vista psicológico y de los
benefi cios de tener una fi gura paterna
y materna. Padres y madres, tanto por
separado como conjuntamente, contri-buyen de manera positiva y única en el
bienestar de los hijos. El tipo de hogar
que presenta la mayor probabilidad de
ser menos estresante y más seguro y
3 Rekers, GA. [Publicación en línea] «Re-view of research on homosexual parenting, adoption
and foster parenting». 1-80. 2004. <http://www.
narth.com/docs/rekers.html>
384 Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Jokin de Irala y Cristina López del Burgo
estable para la custodia de hijos es el
de un matrimonio casado desde varios
años y declarado idóneo.
3. Los estudios cuantitativos publicados
en la actualidad para comparar la
paternidad de tipo homosexual con
la de tipo heterosexual no investigan
las defi ciencias estructurales de los
hogares de parejas del mismo sexo
ni el efecto del estrés y del posible
estigma sobre los niños y niñas. Al-gunos estudios cualitativos valoran
algunas variables como el estrés, la
pérdida de amistades o los problemas
de aceptación de la homosexualidad
de sus padres, pero lo hacen desde la
perspectiva subjetiva de los niños y
niñas. Los estudios cuantitativos que
concluyen que no existen diferencias
entre estos dos modelos de hogares
son inadecuados para justifi car las
leyes favorables a la adopción por pa-rejas del mismo sexo porque adolecen
de los problemas y sesgos que hemos
señalado anteriormente.
4. Es posible que algunos argumenten
que una pareja concreta de personas
con sentimientos o actividad homo-sexuales pueda, en ciertas circuns-tancias, ofrecer a los niños y niñas
una función parental satisfactoria o
equivalente. Aunque esto se pudiera
demostrar empíricamente, sería más
bien una excepción y no lo habitual. No
hay que olvidar que la promiscuidad
se describe más como la norma que
la excepción en la homosexualidad,
hasta el punto que algunos autores
la consideran más bien intrínseca a la
homosexualidad. Por lo tanto, poner
a un niño o una niña en esta situación
seguiría planteando el problema de
exponerlos al riesgo de una mayor
inestabilidad de la pareja y a la pri-vación de los benefi cios de tener un
padre y una madre, situaciones que
son inherentes a un hogar de adultos
con actividad homosexual. Además,
se podría argumentar, por analogía,
que una pareja de jóvenes recién ca-sados con 18 años, o un hombre de
95 años pudieran constituir también
equivalentes parentales satisfactorios
para un niño que necesita ser acogido.
Sin embargo, los riesgos inherentes a
la estructura de estos hogares justifi -carían las leyes que prohibiesen estas
adopciones.
5. La exclusión de parejas con actividad
homosexual no se hace en función de
un deseo de discriminación contra un
grupo de personas sino basándose en
que la estructura inherente de su hogar
supondría una desventaja indebida,
un factor estresante adicional y un
perjuicio a los niños y niñas adoptados
que solamente se puede evitar dene-gándoles la posibilidad de adoptar.
La segunda revisión que vamos a
comentar es de Fontana y colaboradores,
titulada: «No es igual. Informe sobre el de-sarrollo infantil en parejas del mismo sexo».
Es una revisión publicada en 2005 y que
incluye unos 250 estudios4. Llega básica-4 Fontana M., Martínez P., Romeu P. [Pu-blicación en línea] «No es igual. Informe sobre el
desarrollo infantil en parejas del mismo sexo». 1-31.
2005. <http://www.hazteoir.org/documentos/noe-sigual3.pdf&gt;
385Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias
mente a conclusiones similares a las de
Rekers, tanto en lo referente a los proble-mas metodológicos de los estudios como
a los desenlaces observados en los niños
y niñas criados por parejas del mismo
sexo en comparación con los que crecen
con matrimonios heterosexuales estables.
Los desenlaces encontrados en los niños
y niñas que viven en hogares con parejas
del mismo sexo son los siguientes:
1. Son más frecuentes los problemas
psicológicos como la baja autoestima,
el estrés, la inseguridad respecto a su
vida futura en pareja y a tener hijos,
el trastorno de la identidad sexual, el
rechazo del compañero o compañera
del progenitor con sentimientos ho-mosexuales como fi gura materna o
paterna y la preferencia por vivir con
el otro progenitor.
2. Son más habituales también los tras-tornos de la conducta como la drogo-dependencia, la anorexia y la bulimia
y el fracaso escolar, incluyendo el peor
comportamiento escolar.
3. Con mayor frecuencia sufren experien-cias traumáticas como la ruptura de la
pareja o los abusos sexuales paternos.
La presencia de una orientación sexual
de tipo homosexual es 8 veces más
frecuente que la media.
4. Merece especial atención el estudio
realizado por F. Tasker y S. Golombok
en 1997, por ser el único estudio en el
que se realizó un seguimiento de los
niños y niñas biológicos de lesbianas
desde su infancia hasta la edad adul-ta (con una edad media fi nal de 23,5
años). Los hijos de lesbianas tuvieron
una mayor frecuencia de: algún tipo
de atracción sexual por el mismo sexo,
considerar tener una relación sexual
de tipo homosexual, tener de hecho
relaciones sexuales homosexuales y
tener de hecho una orientación sexual
de tipo homosexual o bisexual.
3. Valoración de estudios recientes
Con posterioridad a las revisiones
comentadas anteriormente, se han pu-blicado 3 estudios sobre este tema, cuyas
características más relevantes se presen-tan en la tabla 1.
Al valorar estos tres estudios, se puede
concluir que adolecen una vez más de los
problemas habituales señalados antes.
Los estudios de Wainright y cols.5 y de
McCallum y Golombock6 tienen tamaños
muestrales insufi cientes para realizar los
análisis estadísticos que permitan ajustes
por variables de confusión, por lo que sus
conclusiones de «ausencia de diferencias»
son inválidas. Además, estos dos trabajos
se basan en informaciones auto-referidas,
utilizan grupos de comparación inade-cuados y trabajan con niños que deberían
seguirse durante más tiempo para obser-var algunos desenlaces importantes para
esclarecer mejor la idoneidad de adoptan-5 Wainright JL, Russell ST, Patterson CJ.
«Psychosocial adjustment, school outcomes, and
romantic relationships of adolescents with same-sex parents». Children Development 75, (2004), Children Development 75, (2004), Children Development
1886-98.
6 Maccallum F, Golombok S. «Children
raised in fatherless families from infancy: a follow-up of children of lesbian and single heterosexual
mothers at early adolescence». Journal of Children
Psychology and Psychiatry 45, (2004),1407-19.
386 Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Jokin de Irala y Cristina López del Burgo
Estudio Diseño Grupos comparados Tamaño muestral Seguimiento
Desenlaces estudiados y
resultados
Limitaciones
Calidad
Evidencia
Bos et al. Transversal Parejas de lesbianas
con hijo biológico de
4-8 años (FIV)
Parejas heterosexuales
con hijo biológico
4-8 años
100 por grupo No procede Experiencias con paternidad/
maternidad (ND).
Relación de pareja (lesbiana
más necesidad de justifi car
su papel como pareja de
madre biológica).
Apoyo social para
paternidad/maternidad
(ND).
Objetivos en la crianza de
los hijos (lesbianas menos
educación conformista).
Sesgo selección (lesbianas más
motivadas)
Ausencia de variables importantes
como las de sociabilidad, fracaso
escolar, orientación sexual.
No seguimiento, edad corta de niños.
Poco ajuste estadístico, confusión
residual
Pobre
Wainright
et al.
Transversal Adolescentes 12-18 años de parejas
homosexuales
(lesbianas) y
heterosexuales
44 por grupo
pero hay rango
entre 13 y 20
en subgrupos
analizados
No procede Adaptación psicosocial:
—Depresión (ND).
—Ansiedad (ND).
—Autoestima (ND).
Rendimiento escolar (ND).
Enamoramiento, atracción
sexual (ND).
Relaciones familiares (ND).
Test para evaluar enamoramiento
y atracción sexual no validado ni
fi able.
No se pregunta directamente por
orientación sexual ni de padres ni de
hijos; se valora indirectamente por
investigadores.
No son datos observacionales sino
auto-referidos.
Rango de edad dispar, los mayores
son más relevantes para ciertos
desenlaces
Selección inadecuada de grupo
control: emparejados por «problemas
en el aprendizaje escolar».
Tamaño muestral en subgrupos
insufi ciente.
Pobre
Tabla1. Características de los estudios publicados en 2004
387Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias
Abreviaturas:
FIV: fecundación in vitro
ND: no evidencias de diferencias estadísticamente signifi cativas.
McCallum
y
Golombok.
Longitudinal G1: hijos madre
lesbiana (n=25)
G2: hijos madre sola y
heterosexual (n=38)
G3: hijos de madre
y padre
Edad niños y niñas:
Inicio: 6 años
Seguimiento: 12 años
Inicio de
seguimiento
G1: 11 sin pareja, 14
con pareja
G2: las 38 sin pareja
G3: 38 parejas
Seguimiento
G1: 11 sin pareja,
7 con pareja, 6
separadas, 1 muere
(hijo vive con
compañera)
G2: 29 sin pareja,
8 cohabitan, 1 con
padre del hijo
G3: 33 siguen
casados o
cohabitando,
5 separados o
divorciados
6 años Salud mental madre (ND)
Relación madre-hijo (parece
mayor cuando padre
ausente)
Desarrollo socioemocional
niño:
-colegio (ND)
-relaciones con iguales (ND)
-autoestima (ND)
-orientación sexual percibida
(ND)
Sesgo de selección (% de respuestas
diferencial)
Sesgo de información: datos auto-referidos, sesgo de obsequiosidad no
descartado
Tamaño muestral insufi ciente en
subgrupos heterogéneos.
Niños 12 años todavía no han
completado su desarrollo,
seguimiento insufi ciente
No hay ajuste por estabilidad de la
pareja
Muestra insufi ciente para ajuste
estadístico por confusión
Pobre
388 Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Jokin de Irala y Cristina López del Burgo
tes del mismo sexo. El estudio de Bos y
Cols.7 utiliza una muestra mayor de niños 7 utiliza una muestra mayor de niños 7
y niñas, pero no se estudian variables
que son importantes a la hora de valorar
este tipo de entorno familiar (por ejem-plo, la integración social, los resultados
académicos o la orientación sexual de los
adoptados), en parte porque son niños y
niñas jóvenes (rango de edad: 4-8 años),
en los que sería necesario un seguimiento
más largo para valorar algunos de estos
desenlaces importantes. Según los crite-rios de calidad de la medicina basada en
la evidencia, comentados al inicio, estos
tres trabajos reciben una califi cación glo-bal de «calidad pobre».
4. Discusión
Es frecuente el argumento de que hay
parejas de heterosexuales que no son
idóneas para ser padres adoptivos o que
hay parejas heterosexuales que abusan
de sus hijos. Sin embargo, estos hechos
condenables no prueban de ninguna
manera la idoneidad de las personas con
sentimientos y actividad homosexual para
las adopciones. Por el contrario, se debería
examinar y contrastar la evidencia cientí-fi ca existente sobre la frecuencia de dichos
problemas en un tipo u otro de parejas
sin utilizar argumentos demagógicos8.
Hasta prueba de lo contrario, y a igual-dad de otras consideraciones, es decir,
asumiendo que comparásemos a grupos
que estuvieran en parecidas circunstancias
como las económicas, de educación, etc.,
los estudios sugieren que la mejor opción
para un niño sigue siendo una pareja
heterosexual establemente comprometida
en el matrimonio.
A juzgar por los datos encontrados en
la literatura científi ca, no parece prudente
aventurarse en el terreno de la adopción
de niños y niñas por parejas del mismo
sexo cuando existen muchas listas de
espera de parejas heterosexuales idóneas
para la adopción. Es tan importante esta
cuestión que hay países en los que, aun-que se ha legalizado la unión entre per-sonas del mismo sexo, no se les permite
adoptar a niños y niñas.
No parece que la mejor opción para
niños y niñas huérfanos sea el ser adop-tados por personas que pudieran tener
un desarrollo inadecuado de su identidad
sexual y donde la monogamia es más
excepcional que habitual, siendo la esta-bilidad un factor importantísimo para el
buen desarrollo de cualquier niño.
5. Conclusiones
La evidencia científi ca que señala que
el entorno educativo óptimo para niños
y niñas es el de una pareja heterosexual
establemente comprometida en el matri-monio es abrumadora. Por otra parte, hay
dudas razonables, basadas en estudios
científi cos, que cuestionan seriamente
la idoneidad de las parejas del mismo
sexo para adoptar niños y niñas. Entre
7 Bos HM, van Balen F, van Den Boom DC.
«Experience of parenthood, couple relationship,
social support, and child-rearing goals in planned
lesbian mother families». Journal of Children Psy-chology and Psychiatry 45, (2004), 755-64.
8 De Irala J. Comprendiendo la homosexualidad.
Ediciones Universidad de Navarra, S.A. (EUNSA).
Navarra, 2006.
389Cuad. Bioét. XVII, 2006/3ª
Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias
los factores más frecuentemente encon-trados podemos señalar problemas de
salud mental, como la ansiedad y la de-presión, la inestabilidad de las relaciones
homosexuales y los estilos de vida más
arriesgados como, por ejemplo, el mayor
abuso de sustancias.
No existe ningún estudio sufi cien-temente amplio y satisfactoriamente
realizado desde el punto de vista me-todológico que avale la inocuidad, o al
menos la indiferencia, de la adopción
de niños y niñas por parejas del mismo
sexo con respecto a parejas heterosexua-les establemente comprometidas en el
matrimonio. Por el contrario, existen
estudios aceptablemente diseñados que
indican que los niños y niñas criados
por personas del mismo sexo presentan
peores valores en diferentes indicadores
de salud o sociabilidad.
Antes de aprobar leyes que involucren
a los niños, lo más prudente sería seguir
estudiando esta cuestión para esclarecerla
más. Evidentemente, esta opinión no se
basa en una obsesión «anti-homosexua-lidad» y no hay que perder de vista que
tampoco sería la mejor opción para los
niños y niñas, que les adoptaran hetero-sexuales promiscuos, con adicciones, una
persona violenta o una persona menor de
edad. En la actualidad, hay largas listas
de espera de parejas estables que reúnen
mejores condiciones que las personas des-critas anteriormente. Estamos hablando,
de hecho, del problema de la idoneidad
para ser padres adoptivos y este debate de-bería afrontarse sin dejar de lado los datos
científi cos disponibles al respecto. Se trata,
en defi nitiva, de buscar siempre la mejor
opción disponible para estos niños.
Para la mayoría de nosotros, nuestra
realidad ha sido el tener un padre y una
madre y a pesar de que muchos hayan
tenido la suerte de lograr salir adelante
faltando uno de los dos o ambos, no pare-ce prudente que la experiencia milenaria
de construir de este modo con éxito la
familia humana se eche abajo mediante
nuevas leyes que no tienen en cuenta ni la
experiencia pasada ni los datos científi cos
que corroboran su éxito.
Recibido: 16-03-2006
Aceptado: 12-04-2006



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