La Inquisición ofrecía mas garantías juridicas que los JVM

PSOE (Y PP) APLAUDEN EL MALTRATO INFANTIL CUANDO LO COMETE UNA MUJER. LA LOCA BIPOLAR MARIA SALMERON

In Casos sangrantes, Custodia Compartida, Denuncias falsas, Hombres maltratados, Legislacion, Maltrato infantil, Mujeres maltratadoras, SAP Sindrome Alienacion Parental on 25 julio, 2016 at 22:38

Antonio Ruiz Daza, que ha salido airoso de 20 denuncias falsas, fue condenado una sola vez sin más prueba que el testimonio de una loca bipolar. La loca, sin embargo, erigida en falsa heroína por feminazis, acumula 4 condenas por manipular a la hija de ambos impidiendo injustificada y reiteradamente la relación padre-hija, por impago de manutención y todavía debe más de 60.000 euros en indemnizaciones al padre de la criatura manipulada 


‘El maltratado he sido yo’

Un supuesto maltratador denuncia que él fue el maltratado ESTHER LOBATO

Cuando su ex mujer le ha gritado en la plaza pública que era un maltratador, todos la han creído, hasta Pedro Sánchez. Por eso ha sido indultada por el Gobierno. ¿Pero es Antonio, conductor del AVE, ese monstruo que no merece ni ver a su hija? Ésta es su historia. Ynarra una verdad que rompe el estereotipo

15/02/2016 03:37

A los mandos de un tren AVE lanzado entre Sevilla y Madrid a 300 kilómetros por hora, el jefe de maquinistas Antonio Ruiz Daza se refugia cada día en la concentración de su oficio para no pensar en sus 16 años de calvario. Los que cumplirá el 19 de junio su hija, con la que apenas ha vivido debido al bloqueo de su ex mujer, la auxiliar geriátrica María Salmerón Parrilla. En ausencia de su hija, lleva en la cartera un dibujito suyo con flores y un mensaje a lápiz. Hace tres años que no habla con ella.

Antonio Ruiz, de 57 años, dice que cuando el viernes 5 de febrero vio en la tele a Salmerón, de 51, se sintió atropellado del todo. El Gobierno en funciones del PP había concedido de urgencia esa mañana a la mujer su segundo indulto parcial, pero ella insistía en lanzar invectivas contra su ex marido y contra los jueces -opuestos al perdón por reincidente- que la han condenado cuatro veces en firme por impedir la relación entre hija y padre. PP, PSOE, Podemos coincidían en que había que evitar el escándalo de una maltratada ingresando en prisión. Hasta el presidenciable Pedro Sánchez la llamó para solidarizarse con ella frente al "maltratador".

"Han atropellado mis derechos. Es increíble cómo los políticos han apoyado a esta señora, como si yo fuera un monstruo, por razones ideológicas, sin preocuparse de conocer el caso y desoyendo a los jueces y a la Fiscalía", declara el padre a Crónica en su primera entrevista. Hombre tranquilo, hasta ahora ha preferido callar, en contraste con María Salmerón, que desde hace años convoca a medios y partidos erigiéndose como una heroína contra el machismo, cual madre coraje que incluso se enfrenta a la Justicia con tal de proteger a su pequeña de las garras del "maltratador".

La sección cuarta de lo Penal de la Audiencia de Sevilla, en sentencia del 28 de marzo de 2008 ratificada por el Tribunal Supremo, lo condenó a 21 meses de prisión (que no tuvo que cumplir al carecer de antecedentes penales) por un delito de malos tratos psicológicos continuados sobre María, como insultos y comentarios de menosprecio sobre su capacidad, durante su convivencia entre 1999 y 2000.

Maltratador. Un estigma, pesado como la lápida de una tumba, al que se agarran María para justificar su desobediencia contumaz y los que la apoyan a ella y lo condenan de por vida a él. Ahora intenta quitarse esa losa de encima con un relato detallado del que aflora una verdad muy distinta. "Me ha denunciado más de veinte veces después de la separación. Las han archivado todas menos una, porque fue al principio. Son todo invenciones", dice con voz humilde. "Si me hubieran juzgado ahora, sabiendo los jueces lo que ha hecho esta señora después, no me habrían condenado".

Nos habla en su casa de Montequinto (Dos Hermanas, Sevilla), junto a la chimenea que presiden las fotos de su hija. Lo arropan en la entrevista su tercera pareja, Inma Ocaña de Valdivia, con la que vive desde hace 11 años, y su hijo José Antonio, de 33, que tuvo con su primera esposa (ese matrimonio duró 16 y acabó sin conflicto) y que le ha dado una nieta. "Todos estos años hemos vivido con miedo a que esta mujer nos denuncie", interviene Inma, que trajo a sus dos hijos al hogar común y defiende sin fisuras a Antonio como un hombre bueno y la auténtica víctima. Él asiente. "El maltratado he sido yo".

altAntonio posa con una foto de su hija, entre su hijo de su primer matrimonio y su actual pareja.ESTHER LOBATO

La separación

Lleva 35 años trabajando en Renfe y conduce el AVE desde 1992. Desde hace más de diez años sus compañeros lo han elegido representante sindical como nº 1 en la candidatura más votada, la del sindicato de maquinistas Semaf, por el que ocupa el puesto de secretario del comité de empresa de Renfe en Sevilla.

Se casó con María en segundas nupcias. La convivencia fue difícil. Explica que "ella está diagnosticada con un trastorno bipolar maniaco-depresivo, como declaró su psiquiatra en el hospital Virgen del Rocío, Teresa Barroso, que la trató nueve años". Relata que en esos dos años escasos como pareja, ella lo denunció dos veces por supuestos malos tratos verbales, y ambos casos de faltas se archivaron y continuaron compartiendo techo.

Afirma que ella le agredió a él en dos ocasiones. "Me pegó puñetazos en el pecho. Me hizo moratones. Tuve que sujetarle las manos". Asegura que no la denunció por entender que ella sufría una crisis mental.

Para desacreditar la acusación de que la menospreciaba, recuerda que era él quien, estando María embarazada, la apoyaba para que se sacara el título de auxiliar de geriatría. "La llevaba en coche a los exámenes". En junio de 2000 tuvieron a su hija y un mes después él, ante la dificultad de la convivencia, decidió separarse e irse de casa. Pero en cuanto le manifestó que iba a seguir cumpliendo sus compromisos como padre, María, cuenta Antonio, le hizo una cruz. "Me dijo: ‘No vas a ver a la niña nunca más’".

En su sentencia de separación, 160/2001 del 31 de julio de 2001, la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Dos Hermanas dio la custodia a la madre y estableció un régimen de visitas entre hija y padre. Pero la madre lo saboteó e impidió cualquier encuentro. "Yo iba donde vive, en casa de sus padres, y ella y su familia me decían que no iba a ver a la niña. Hasta los cuatro años, sólo la vi una o dos veces, y porque estaba en el parque. Cuando denuncié que no me dejaba verla, fue cuando ella, como venganza, me denunció. Si yo no pido ver a mi hija, no me habría denunciado", afirma.

"Se lo inventó todo. Abusos sexuales, que la había arrastrado por los pelos por el pasillo, que la había amenazado. Me pedía doce años de cárcel. Yo fui muy tranquilo al juicio, convencido de que me iban a absolver, por eso no llevé peritos propios, ni comenté que ella me había golpeado, ni hice referencia a que ya me habían absuelto dos veces durante nuestra convivencia. Me condenaron a un año y nueve meses por malos tratos psicológicos, por menospreciar. Pero yo nunca he menospreciado o tratado como inferior a nadie", se defiende.

Se lamenta de que al considerarse hechos probados, basados en el testimonio de María y de técnicos del Instituto Andaluz de la Mujer que la habían examinado "superficialmente", ya no pudo lograr que el Supremo lo absolviese después. Con todo, destaca que los jueces le impusieron una pena menor, sin cárcel, que descartaron que hubiera lesiones, abusos sexuales y amenazas y que rechazaron la petición de María para que lo desterrasen de Sevilla. La sentencia le imponía un alejamiento de 200 metros de ella pero no le quitaba la patria potestad compartida ni limitaba el régimen de visitas a su hija.

Es más, esgrime el maquinista: que hubiera sido condenado por maltrato psicológico en 2008 no fue obstáculo para que, atendiendo al criterio de las peritos judiciales Marta López Narbona (psicóloga infantil) e Isabel España Ríos (psiquiatra infantil), la juez de Dos Hermanas Lorena Cañete ordenase en la sentencia de divorcio del 20 de septiembre de 2009 que la guardia y custodia de la niña recayese en él, al considerar a Antonio buen padre, y a la madre una saboteadora recalcitrante de la relación paterno-filial.

La jueza modificó la custodia para concedérsela a Antonio el 31 de julio de 2006 (lo confirmó la sección segunda de la Audiencia el 27 de febrero de 2008), pero pasaron tres años hasta que se ejecutó.

La jueza, la Audiencia y las peritos decían que Antonio es apto para cuidar de su hija y que, al contrario, la obstrucción de la madre es "perjudicial para la niña". La pequeña se fue a vivir con Antonio, Inma y la hija y el hijo de ésta cuando tenía nueve años. En los casi dos años que estuvo con ellos, subraya el padre, él sí cumplió "a rajatabla" el régimen de visitas de la madre. Enseña fotos de la niña con él y el resto de la familia paterna, en la fiesta de comunión, en vacaciones en Valencia, en la piscina. Se ve a una niña normal rodeada deafecto. "Era la reina de la casa".

Su madre, en cambio, alegaba que a la niña la tenían "en un infierno". Y acumuló denuncia tras denuncia contra Antonio, su pareja, sus hermanas…

A Salmerón la han condenado en firme cuatro veces por desobediencia con las visitas, de las que el Gobierno del PP la ha indultado parcialmente en las dos primeras, sustituyendo los seis meses de prisión por trabajos comunitarios y multa, que no ha pagado. Está procesada por otros cuatro casos, detalla su ex marido: dos nuevas desobediencias, impago de su parte de la pensión de su hija en el tiempo que vivió con Antonio y denuncia falsa.

La niña, pasado el tiempo, dijo que prefería vivir con su madre, y la jueza le devolvió la custodia con la obligación de que respetara el régimen de visitas del padre. Pero tras unos pocos encuentros dejó de cumplir. María, el 29 de mayo de 2012, envió un fax al Punto de Encuentro Familiar en Sevilla para avisar de que la tarde siguiente no llevaría a la niña a que viera a su padre, alegando una excursión con el colegio. El día fijado llamó al punto de encuentro para preguntar si se lo habían comunicado al padre y le dijeron que sí pero que Antonio acudiría como hacía siempre (no faltó durante años, aun con la certeza de que no la iba a llevar). María, sabiéndolo, se apostó en un bar cercano al punto de encuentro, sola, y cuando pasó Antonio ella llamó a la Policía y lo denunció por violar la orden de alejamiento sobre ella, fruto de su única condena y que estaba a punto de expirar. "Fue una trampa", dice él.

No sólo se archivó la denuncia de María (Juzgado de Instrucción 12) contra Antonio y las responsables del punto de encuentro, sino que el fiscal Luis Carlos Rodríguez León la acusó a ella de denuncia falsa, por imputar al padre de su hija un delito inexistente y fabricado. Salmerón "tiene un ánimo permanente de perjudicar a su exmarido", señala el fiscal en su escrito de acusación del 25 de agosto de 2014.

"Torturas" inexistentes

En otra denuncia acusó a Antonio, Inma y su abogado de "torturas continuadas", literalmente, por tener a su hija "en un zulo": en realidad era la habitación que le habían hecho en el piso pequeño que antes ocupaban, dividiendo la estancia de matrimonio para que así la hija de Antonio y la de Inma tuvieran cada una un cuarto independiente. La jueza de Instrucción 15, Silvia Soto de Delás, la desestimó sin admitirla a trámite el 13 de marzo de 2015.

En otra denuncia, que archivó la jueza Mercedes Alaya, María le acusó defalsedad documental aduciendo que la baja médica que le impidió a él asistir a un juicio contra ella era mentira. Tuvo que declarar el médico para probarlo. Y así suma y sigue. Incluso le acusó cuando la niña tuvo gastroenteritis.

Hace más de tres años que no ve a su hija. La madre lo impide. Se suspendió el régimen de visitas ante su inutilidad. El maquinista y padre se dirige al posible próximo presidente, que se solidarizó con Salmerón. "Le pregunto a Pedro Sánchez: ¿qué sentiría si le impidieran ver a sus hijas ilegalmente?".

Antonio Ruiz considera que tras la larga "alienación" de la madre sobre la niña, es "muy difícil" recuperar la relación. Su compañera, Inma, fundó la Asociación de Afectados por la Ley de Violencia de Género (Alvige), de la que es presidenta. La asociación, a través del abogado José Luis Escañuela, ha pedido al Ministerio de Justicia la revocación del segundo indulto.

Pero el padre se debate. Por una lado le duele la "impunidad" de María, a la que describe como una víctima ficticia "que hace mucho daño a las maltratadas de verdad". Por otro, no quiere que su hija vea a su madre en la cárcel. "No le guardo rencor. Yo sólo quiero tener una relación con mi hija, que ella tenga padre. No soy un maltratador".

Hoy, domingo, Antonio viaja un día más hacia Madrid a los mandos de un AVE. Lanzado a 300 por hora. Con el pulso firme. El corazón desgarrado. Y un motorcito de amor latiendo en la cartera. El imborrable mensaje a lápiz de su hija, la gran víctima de este viaje a ninguna parte: "A mi papá que me quiere mucho".

 

http://www.elmundo.es/cronica/2016/02/15/56bf5b9a46163fbc448b460b.html


miércoles, 20 de julio de 2016

España indulta a las madres maltratadoras de hijos que impiden que los hijos puedan ver al padre

Miércoles, 20 de Julio, 2016

Esta maltratadora de primer grado se llama María Salmerón, es además actriz, pues el papel de víctima que intenta representar no cuela por mucho que los medios maquillen su historia y concedan un tratamiento a esta mujer especial. Esta mujer está maltratando a su hija en público, una adolescente que ha manifestado que prefiere morirse antes que vier a su padre: «Mi hija prefiere morirse a volver con su padre».
Junto a su abogado, José Estanislao López, va a conseguir de nuevo evitar la cárcel, pero eso ya estaba cantado. Lleva ya dos indultos, pero es que ha incumplido tal número de resoluciones judiciales que tiene tendrá que ser de nuevo indultada, porque entrar en prisión en imposible conociendo el temor que siente la justicia y los políticos cuando es el feminismo quien amenaza.
Esta mala madre, esta mujer despechada, que en el fondo se mueve porque el padre de su hija no quiso continuar la relación de pareja con ella, critica a las instituciones y es considerada por el feminismo como una heroína. Por otro lado los medios callan otra serie de verdades, pues si es cierto que el padre de la menor fue condenado por violencia psicológica a 21 de meses de prisión.
Cuenta con el apoyo de las asociaciones feminista que gestionan esos 24.000 millones de euros que provienen de Europa y que son usados en gran parte para proporcionar un pode a madres como ésta que destrozan y anulan la relación de los hijos con el padre porque su ex no quiso continuar con ella como pareja. El partido feminista de España, liderado por Lidia Falcón apoya a esta mujer y critica a la magistrada del juzgado de lo Penal número 13 de Sevilla, Yolanda Sánchez Gucema, que es quien había ordenado el ingreso en prisión "voluntario" este miércoles de María Salmerón Parrilla.
En Argentina una juez ha sido causa de noticia por su resolución en donde ordena la detención de una madre que impedía que ver los hijos al padre. Si la justicia en el caso de María Salmerón Parrilla hubiera actuado con firmeza protegiendo los intereses de la menor, ahora está adolescente no sería víctima de la manipulación y maltrato parental de su madre:

Una juez ordena detener a una madre que impedía que los hijos viesen al padre durante 2 años

El otro caso que se encuentra aún abierto es el de Susana Guerrero Guerrero, otra madre maltratadora que si la justicia no pierde el miedo a actuar, va a conseguir que su hija, Nayara, exprese lo mismo que la hijs a de María Salmerón. En este caso contamos con una mujer no solo despechada, sino por completo desequilibrada y víctima de una niñez vivida junto a otra madre a quien ella mismo denuncia por maltrato. Esta pobre mujer, Susana, necesita más ayuda de que es posible pudiera obtener por parte de los profesionales de la medicina, pero lo más triste es que presenciando la justicia su comportamiento no actúan y separan a la niña de ella. La menor comienza a necesitar ayuda para que pueda entender que su madre se encuentra gravemente enferma, y es posible que ya sin cura o remedio. Encima está obteniendo el apoyo del PSOE, de unos políticos que están usando a esta pobre mujer para sus fines personales, y perjudicando a la vez a una menor:
El PSOE apoya en público desobedecer las órdenes de los jueces cuando la dan la custodia al padre
Una madre que enseña a mentir a su hija, una maltratadora y condenada por denuncia falsa que amenaza, insulta e intimida a la justicia
Enlaces relacionados con María Salmerón:
Víctimas de la Ley de Violencia de Género piden paralizar el indulto a María Salmerón

El sindicato UGT despide y pide prisión a un padre de familia y premia a una maltratadora condenada por la justicia
El sindicato UGT premia a una maltratadora condenada por impedir la relación de la hija con su padre
A Rafael Catalá: "La justicia no puede ser un cachondeo"
El PSOE y el PP premian a una madre que ha destruido por completo la relación de la hija con el padre
"El maltratado he sido yo" El ex marido de la indultada
María Salmerón: El Rey aprueba el indulto de una matratadora
Denuncian a María Salmerón y su abogado ante el juzgado y el Colegio de abogados de Sevilla


Fuente:
María Salmerón, a un día de ir a la cárcel por incumplir el régimen de visitas de su maltratador: "Tengo pocas esperanzas"
http://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/prision-miercoles-conceder-custodia-maltratador_0_538596366.html
Cárcel para una mujer que incumplió visitas de la hija al padre, condenado por agresión física, psíquica y sexual
http://www.elmundo.es/sociedad/2016/07/19/578dfa5b468aeb533c8b4570.html
María Salmerón: “Esto es una agonía. Un maltrato institucional”
http://www.lamarea.com/2016/07/19/maria-salmeron-nuevo-pie-la-carcel-una-agonia-maltrato-institucional/
María Salmerón: «Mi hija prefiere morirse a volver con su padre»
http://www.larazon.es/sociedad/maria-salmeron-mi-hija-prefiere-morirse-a-volver-con-su-padre-LO11861309#.Ttt12bgPMfRakyX

 



Rajoy indulta el maltrato infantil

POR JUAN MARIANO PÉREZ ABAD

7 febrero, 2016

0

Compartir

Compartir

Rajoy indulta el maltrato infantil

Probablemente Rajoy haya sido el presidente que más vergüenza ha hecho pasar a España ante el mundo. Aún más que Zapatero cuando permitió a sus hijas posar vestidas de “góticas” mientras representaba a nuestro país en la Casa Blanca. Todavía recordamos humillados cuando, al destaparse lo de los sobres que había recibido de Bárcenas, en cada salida que hacía al extranjero, lo único que le preguntaba la prensa internacional era que “cuándo pensaba anunciar su dimisión”, asombrados de que permaneciera aún en el cargo. Probablemente la historia futura vincule su nombre al de la corrupción al igual que el de D. Gil y sus “pollas” (así se decía en la época “sus hijas”) quedó vinculado al de la estupidez petulante desde el reinado de Carlos III.

Una de las cosas más vergonzosas e injustas que hay que aguantar en el extranjero por ser español y varón es que te señalen como a un cobarde matachín de mujeres. Y es que, a pesar de que las principales organizaciones feministas internacionales reconocen que España es uno de los países del mundo con menor tasa de violencia de género y feminicidios, nuestro Gobierno financia una campaña mediática tan gigantesca para magnificar los pocos que se producen, que ha sido capaz de hacernos creer a propios y extraños que vivimos un Apocalipsis Machisto-Zombi con Holocausto Feminicida.

No hay que ser muy sagaz para entender el motivo que fomenta esta alarma social artificiosa e injustificada -¡Mas corrupción!- El hermetismo de la administración sobre las cuentas del “género” no permite una cuantificación directa, pero cálculos indirectos cifran en 24.000 millones de €/año el dinero que sacamos de nuestras arcas públicas, tan sólo para financiar la inútil pero feroz batalla contra nuestra inexistente epidemia de “Violencia Machista”. Por supuesto, entre las numerosas coletillas de su ley, se incluyen trabas e impedimentos para que se pueda pedir cuentas del destino exacto de estos nuevos “maletines” de dinero. Así, esta innovadora forma de corrupción tiene la ventaja sobre la del viejo ladrillo de estar legalizada, de forma que no les traerá mañana las consecuencias que hoy sufren por aquella.

A las “mafias” que administran la corrupción de la política se les llama “lobby”. El lobby llamado “de género” es, hoy por hoy, uno de los más poderosos e influyentes de nuestro país. Nace y vive por encima de las ideologías, dentro de la estructura de nuestros principales partidos políticos e instituciones y se auto-abastece nutriéndose de dinero público, así que no necesita de otros intereses económicos externos como pasaba en la era del ladrillo. En él participan organizaciones y asociaciones neo-feministas radicales (hembrismo) y homosexuales. Todas ellas predican los conceptos fraudulentos de “discriminación positiva” y “memoria histórica” para adjudicarse injustamente subvenciones, cargos públicos y ventajas. Es bien conocida la afinidad de nuestro presidente en funciones, Rajoy, por el mundo gay que ha quedado expresada con su claro apoyo a matrimonios homosexuales dentro de la cúpula de su partido, en contra del arraigo del electorado al que representa. De hecho, las dudas y reproches sobre su propia orientación sexual han sido una constante durante su mandato, aunque han incidido más sobre su falta de valentía y de sinceridad que sobre su posible homosexualidad.

Ahora Rajoy vuelve a indultar por segunda vez a una delincuente confesa e insumisa de su lobby. El primer indulto que recibió la sevillana María Salmerón venía condicionado a que no se volvieran a repetir sus incumplimientos sobre el régimen de visitas que la hija común tenía concedido con su padre, Antonio Ruiz. A pesar de que lo justificaba por la condena que él había recibido por maltrato psíquico contra ella en una ocasión en 2.009, ni el juez ni los equipos técnicos encontraron ninguna razón para interrumpir las visitas de la niña con su padre, al que siempre encontraron perfectamente cualificado para ejercer su función parental. Anteponiendo su propio despecho al bienestar emocional de su hija, María Salmerón ha sido condenada en otras 3 ocasiones después del indulto por demostrar un completo desprecio, tanto al enorme daño que le infringía volcándola en contra de su propio padre, como a la obediencia debida a la autoridad judicial.

El nuevo indulto se apoya en la justificación irracional de que su ingreso en prisión la convertiría de nuevo en “víctima de maltrato”, esta vez infringido por la propia Justicia. De esa forma parece querer insinuarse la amenaza de que la pena de prisión podría ser considerada maltrato institucional, si se le aplica a una mujer por atentar contra hombres o niños. De esa forma se podría estar renovando la advertencia de medidas sancionadoras contra los representantes judiciales que se enfrenten al “Lobby”.

Quizás haya venido siendo esa la razón por la que la Judicatura sevillana, prevenida por la presión que pudo ejercer el Lobby de Género en la inhabilitación de su compañero el juez Serrano, no se atrevió a retirar la patria potestad de su hija a María Salmerón, a pesar del evidente maltrato psíquico al que la ha venido sometiendo de forma constante, implicándola en su guerra contra el padre. Ahora, próximo al 16 cumpleaños en el que la niña podrá decidir libremente cuando y con quién quiere ir, pero con años de ataque moral consentido en contra del padre, ya no hay remedio posible al daño causado.

Quizás lo más grave de este episodio sea que el Gobierno vuelve a utilizar nuestros impuestos para orquestar una nueva campaña mediática, en la que presentar a esta delincuente convicta como heroína de la lucha contra la violencia machista, indultándole el delito, la desobediencia y el maltrato infantil causado. Quizás quieran justificar así una nueva partida presupuestaria de unos cuantos millones de euros más, para seleccionar y adoctrinar a los de jueces de lo penal a su antojo. Seguramente organizarán cursos y conferencias (muy bien remuneradas) impartidas por algunas ilustres docentes pertenecientes a alguna asociación de su Lobby. Quizás quieran conseguir así que las 29 mujeres que mataron violentamente a sus parejas masculinas durante el año 2.015, sean declaradas inocentes aplicándoles la famosa eximente del “Miedo Insuperable”.

Pero lo más grave de todo es que volvamos a votarles una y otra vez.

http://xyzediciones.com/opinion-destacada/opinion/16567-2/



El marido de María Salmerón la acusa de mentir reiteradamente

POR PILAR FERNANDEZ

25 julio, 2016

1

Compartir

Compartir

alt

El marido de María Salmerón, Antonio Ruiz, con más de veinte denuncias sobreseídas durante los quince años que lleva separado de la alabada madre coraje, ha dado esta mañana una rueda de prensa arropado por la Asociación AVILEGENpara dar a conocer su versión sobre los hechos, durante la cual ha acusado a Salmerón de haber mentido de forma reiterada bajo el amparo de políticos que han llegado a indultarla hasta encuatro ocasiones a pesar de ser una criminal multicondenada.

La trayectoria delictiva de Salmerón incluye cuatro condenas firmes de prisión y en la actualidad tiene seis causas penales abiertas: por abandono de familia, por desobediencia a la autoridad judicial y por dos denuncias falsas, una de ellas porfingir un atropello.

Esta señora, diagnosticada con Trastorno Bipolar Maniaco-Depresivo, ha burlado a la justicia reiteradamente bajo el amparo de los políticos andaluces y el Consejo de Ministros en funciones, que no han respetado la independencia del Poder Judicial y la separación de poderes por no entrar en conflicto con el lobby feminista.

_MG_8657Antonio Ruiz muestra una foto en la que se lo ve bailando con su hija.

Todos los informes emitidos por técnicos y médicos de varios hospitales,los equipos psicotécnicos adscritos a los Juzgados de Sevilla, la APROME y la Unidad policial de Protección al Menor han reconocido la conveniencia del contacto paterno en este caso y la idoneidad de Antonio Ruiz como padre e incluso han llegado arecomendar la retirada de la custodia a Salmerón.

Cuando un caso como este, que se inicia cuando la niña es un bebé y dura hasta la actualidad, cuando ya es una chica dedieciséis años, conlleva sus dudas cuando la madre alega que su hija no desea ver a su padre. Tras la ristra de denuncias desestimadas, las condenas reiteradas a Salmerón y el revuelo mediático del que se ha rodeado esta señora, no es de extrañar que la menor pueda sufrir alienación parental, aunque eso es algo que debe discernir un equipo de psicólogos.

La pasada semana se le concedió el cuarto indulto a Salmerón y el Parlamento Andaluz votó en contra de instaurar la custodia compartida. Piensan reclamar un pacto de Estado sobre violencia machista para evitar la utilización del sistema judicial por parte de los maltratadores, lo que va totalmente en contra de la Constitución. La actitud de Salmerón para proteger a su hija podría resultar digna de alabar si sus condenas fueran solo por haberse negado a cumplir la custodia compartida, pero en el momento en el que entran en juego denuncias falsas, la credibilidad de esta señora puede llegar a ponerse en duda, igual que su autoridad moral para reclamar que se imposibilite a un supuesto maltratado el derecho de defenderse.

http://xyzediciones.com/sevilla/el-marido-de-maria-salmeron-la-acusa-de-mentir-reiteradamente/

 


Tribuna Libre. La verdadera historia de María Salmerón

POR XYZ

23 julio, 2016

0

Compartir

Compartir

alt

Muchos (plural indefinido en género) nos consideran el sexo débil. Muchas se autoproclaman superiores, porque… ¡claro! recordemos que podemos hacer hasta dos cosas a la vez. Pero bueno, mientras nos sentamos a debatirlo (o no), ¡vamos a dejarnos mimar! ¿verdad? ¡Por qué no!
Predicamos una igualdad inexistente. A día de hoy la brecha social entre hombres y mujeres es claramente notoria, y ya que cada cual piense en la situación que estime pertinente (o que esté viviendo). Ojo, no hablo de desigualdad de la balanza hacia ninguno de los lados en concreto. Simplemente hay momentos en los que se beneficia a la mujer, y en otros a los hombres. Cada uno, que se queje cuando lo considere oportuno.

En cualquiera de los casos, en las relaciones hombre-mujer, del tipo que sean, ambos no son tratados del mismo modo. Al hombre se le exigen, socialmente (y cada vez menos, ¡gracias a Dios!), una serie de detalles a los que a la mujer ni se le plantean. Que si ellas deben pasar delante, que si son ellos los que deben pagar, entre otros. Al fin y al cabo, pamplinas que vienen impuestas desde a saber cuándo y que alguien saca a relucir en el momento que le viene bien. Mero oportunismo, porque a día de hoy, que yo sepa, mi dinero vale lo mismo que el del tío con el que haya salido a cenar. Y oye, que si me equivoco, ¡recibiréis mis facturas!

Pues, hablando de desigualdades, entramos en un tema candente y actual: la violencia de género. Violencia que como tal no existe. No, no me he vuelto loca. Y sí, sí han leído bien. La violencia de género no existe. Teóricamente sí, ¿pero en la práctica? La violencia de género se reduce a la violencia ejercida por un hombre sobre una mujer. Disculpen que les diga que eso no es “de género”, eso es -simple y llanamente- violencia machista.
Cuando ella habla de violencia, saltan todas las alarmas. Un Estado paternalista no le permite tomar sus propias decisiones porque pueden verse sometidas a la voluntad de su maltratador, ¿sabían que para los delitos enmarcados dentro de la violencia de género está prohibida la mediación? Los medios de comunicación se vuelcan: “¡otra víctima más de la violencia machista!”. Póngale a la mujer su propio Juzgado. Corred, orden de alejamiento. Condenémosle. Estimado caballero, si usted ha sido denunciado por un delito de violencia de género (aunque sea jodidamente mentira), jurídicamente no lo sé, pero socialmente será brutalmente condenado, ¡eso se lo garantizo!

Sin embargo, cuando él habla de violencia… Esto… ¿se habla de algo? ¿Alguien se vuelca? ¿Alguien dice? ¿Alguien hace? Oiga usted, que los hombres también sufren maltrato. Sí, quizás de otro tipo menos notorio porque ellas no tienen tanta fuerza como para que el caballero de turno salga con un ojo morado a la calle. Pero que el maltrato psicológico también existe, y para eso sólo hacen falta malos gestos y malas palabras.

En estos días saltaban de nuevo las alarmas. María Salmerón, víctima de la violencia machista, había sido condenada de nuevo a cuatro meses de prisión por incumplir el régimen de visitas de su hija Miriam, de 15 años, con su ex marido quien fue condenado, en su momento, a un año y 9 meses por malos tratos. Condena que nunca supuso un obstáculo, según la Justicia, para impedir al padre ejercer como tal con la niña. Es más, tan poco inconveniente era, que una Jueza llegó a otorgarle la custodia completa a este señor.

Socialmente puede parecer extraño. Pero eso sí, cuando nosotros cometemos un error de cualquier tipo, queremos una segunda oportunidad. Y hay cosas que no están reñidas. Por ejemplo. No funcionar como pareja no implica necesariamente que uno de los dos sea mala persona. Tampoco que un matrimonio fracase supone en todos los casos que uno de los dos (o los dos) no sepan ejercer como padres.

Cuando hablamos, de lo que sea, se nos llena la boca predicando todos los derechos que tenemos. Tenemos, nosotros. Los demás, cuando nos interese. Por suerte, vivimos en un Estado de Derecho en el que al llegar a un Juzgado no influye lo que el periodista de turno haya querido dejar ver en su reportaje de la mañana, sino que el Juez tomará las pruebas y en base a eso, decidirá. Evidentemente, puede equivocarse, pero las pruebas, son las pruebas. Magos todavía no son y videntes ya ni te cuento.

Se me viene a la mente ahora, un titular respecto al caso de María Salmerón en el que se anunciaba una “justicia desalmada”. Discúlpeme que le diga, que gracias a Dios los Jueces tratan de ser lo más imparciales posible y basarse exclusivamente en lo que se puede demostrar. Porque, si hicieran lo mismo que puede hacer cualquier persona de la calle en una barra de bar condenando o alabando una situación, perdonen que piense en la economía pero sobran como tropecientos mil sueldos (entre Jueces, Fiscales, abogados que ya no harán falta para la defensa, Secretarios Judiciales, funcionarios, etc.).
Investigando sobre el caso de esta buena señora, ya que está de moda, resulta que estuvo casada con un hombre que la maltrató durante 3 años. Juntos tuvieron una niña llamada Miriam que, a día de hoy, tiene 15 años. Durante ese periodo, ella llegó a denunciarlo por agresión, aunque al poco tiempo decide perdonarlo y quitar la denuncia.

Tras la separación, y veinte sentencias absolutorias, él fue condenado por un delito de violencia continuada. Se le impone un año y 9 meses de prisión que no tuvo que cumplir al no llegar a los dos años ni tener antecedentes, una orden de alejamiento respecto a su ya ex mujer y un régimen de visitas para su hija en un punto de encuentro (lugar supervisado por profesionales).

Al tiempo, María deja de llevar a la hija al punto de encuentro. Según su propia defensa, simplemente vela por el interés superior de la menor ya que es la pequeña quien no quiere ver a su padre. Esto implica un incumplimiento del régimen de visitas, desacato de la sentencia, lo que le conlleva la pérdida de la custodia y la solicitud de su entrada en prisión.

Y es en este punto cuando la gente se vuelve loca, ¿cómo puede una madre que está tratando de proteger a su hija ser condenada a prisión? ¡Vamos, vamos, en qué mundo vivimos! A ver, en primer lugar, la Justicia otorgó la custodia compartida a los padres por lo que no debió ver ningún peligro para la menor cuando estuviera con su progenitor. En segundo lugar, tras una revisión del caso, le otorgan la custodia completa al padre, ¡ojo, que la maltratada nunca ha sido la niña! En nuestra Constitución, a la que sólo alegamos cuando nos interesa, se recoge la posibilidad de reinserción y resocialización. Y hablando de segundas oportunidades, no hay otra mejor que darle la posibilidad de estar cerca de su hija.

En cualquiera de los casos, ya sea por voluntad real de la menor o por la voluntad de la menor influenciada por la circunstancia de la madre, parece ser que Miriam no quería ver a su padre. Y la madre con buena voluntad, pero en contra de la ley, decidió no cumplir con su obligación. Como decía Joaquín Bosch (Magistrado): “La madre, si consideraba que era muy perjudicial para su hija ver a su padre o el hecho de tener las visitas en un punto de encuentro, tenía que haber demostrado que para la menor era traumático y enormemente negativo haber estado con su padre. Lo que no resultaba admisible es que la madre –unilateralmente- tomara la decisión de que no se llevara a cabo el régimen de visitas. Esto es lo que supuso que el Juzgado incoara diligencias por delitos de desobediencia”. Dicho de otra manera, “María, si su hija no quiere ir, no se tome la justicia por su mano, por favor, acuda a la justicia”.
Lo que usted ha cometido, también es un delito.

Año y medio después, y tras haber sido indultada. Recuperó la custodia. Hasta el día de hoy ha sido condenada tres ocasiones más por incumplimiento del régimen de visitas de la hija de ambos y el impago de varias indemnizaciones a su ex marido (una cantidad que asciende a los 60.000 euros).

En el fallo de una de las sentencias, la Audiencia Provincial de Sevilla apuntaba que: “Es evidente la actitud rebelde de la acusada, así como su interés de que la menor no comunique con su padre, existiendo una verdadera retención o secuestro de la menor respecto del derecho del padre (…) impidiendo la participación de éste no sólo en la educación y formación, sino en los más elementales acontecimientos en la vida de la menor”.

Estimada María, ¿no aprendió usted a la primera? Lo que cabría plantearse es, como bien apunta la sentencia, “su interés de que la menor no comunique con su padre”. Es decir, que no se trate de una voluntad real de su hija sino que en la medida que usted ha sufrido tanto y teme que a ella le pase lo mismo, prohíbe terminantemente ese tipo de comunicación. Lo que llega a influir en la voluntad de su hija. De ser así, a esto se le llamaría chantaje emocional o maltrato psicológico, con un objeto claro: su propia hija. No sentencio, sólo propongo. Como también cabe la posibilidad de que su ex marido siendo un maltratador, y por eso su hija no quiera estar con él.

De cuatro condenas, María ha sido indultada tres. La última esta misma mañana donde la condena de cuatro meses se han conmutado por 30 días de trabajo social. Según ella, sus condenas sólo se deben a resquicios legales. ¡Qué casualidad! ¿Las cuatro?

Sea como fuere, el caso de María Salmerón es mediático. Todo el mundo opina, todo el mundo habla. Pero, ¿y si en vez de María hubiese sido José? ¿O Jorge? ¿O Manuel? ¿Qué sería de ellos? ¿Hubieran recibido un premio también por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad por la lucha contra los malos tratos? Retiren la pregunta. Es que ni me lo cuestiono. Obvio no.

Porque, aunque prediquemos la igualdad… Es sólo para lo que nos interesa. Y en estos temas, al menos por ahora, se sobreprotege a la mujer. Que es cierto que hay muchas que lo necesitan. Ni frivolizo, ni lo cuestiono. Pero también sabemos todos que otras muchas no.

Carmen García de la Escosura Vázquez

 

http://xyzediciones.com/sevilla/la-verdadera-historia-maria-salmeron/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: